Ejemplos ?
Se sentaron uno junto al otro, y el mozo se puso a contar historias sobre los ojos de la muchacha: eran como lagos oscuros y maravillosos, por los que los pensamientos nadaban cual ondinas; luego historias sobre su frente, que comparó con una montaña nevada, llena de magníficos salones y cuadros; y luego le habló de la cigüeña, que trae a los niños pequeños.
En el seno de nácar de la tridacne, dentro del agua blanca, movida, monstruos de esmalte turquí y bermejo nadaban lentamente, y en el cáliz de las flores del cerezo, gotas de humedad refulgían al sol.
Un día, estando la reina Serafina solazándose en sus jardines y echando pan a los pececillos colorados que nadaban en el tazón de mármol de una fuente, sintió mucho sueño y pesadez en los párpados, y sin poder resistir al deseo de descabezar la siesta, se reclinó en un banco de césped cubierto con un toldo de jazmines, y se quedó dormida en un abrir y cerrar de ojos.
Los otros rodaron al caudaloso río de argentados vórtices, y cayeron en él con gran estrépito; resonaba la corriente, retumbaban ambas orillas y los teucros nadaban acá y allá, gritando, mientras eran arrastrados en torno de los remolinos.
Los dos hermanos mayores querían llenarle de tierra para divertirse viendo la ansiedad de las hormigas que correrían por todas partes cargadas con sus huevos; pero su hermano el Simple les dijo: -Dejad en paz a esos animales; no consentiré que les hagáis daño. Poco después encontraron un lago en el que nadaban no sé cuantos patos.
Subieron a la meseta de la colina, a cuyo lado opuesto vieron un hermoso lago de verdes y transparentes aguas. Infinitos peces nadaban por la superficie, calentándose al sol.
La reina doña Isabel I descansaba una tarde a la sombra de unos arbolillos, en la humilde huerta de la Casa Real... Entonces los monarcas no nadaban en la abundancia ni en el lujo.
Pero sucedió que un día, se vio a una familia humana arribar a las orillas del bello río y hacer una linda casa donde comenzaron a vivir felices. Tomaban agua de allí y comían de los peces que por ahí nadaban.
Su bondadosa antagonista ha hecho bien en reservarse para otro mundo cuando porque en este la apedrearían. OTRO MÁSCARA. -Lástima es que no haya otro diluvio universal para ver como nadaban ciertos ánades. OTRO .
Y en un instante la voz pasó y en otro instante se vieron ocho o diez filas de dorados, un verdadero ejército de dorados que nadaban a toda velocidad aguas arriba, y que iban dejando surcos en el agua, como los torpedos.
Luego se empezó a llenar de peces y cientos de aves acudieron a beber en el transparente espejo de las aguas. Allí nadaban los patos con sus plumajes verdosos y tornasolados.
No intentó Morgan volver a tierra por ocupar su tiempo en coger algunos españoles que aún nadaban, esperando pescar parte de las riquezas que se perdieron en los navíos del naufragio.