Ejemplos ?
Hay muy escasas noticias acerca de quiénes fueron sus primeros maestros, y tan solo conocemos el del presbítero Juan López de Hoyos, humanista muy apreciado.
El vizconde de La Tremisiniére, premiado por la Academia como autor de un estudio sobre uno de sus abuelos, compañero de Conde, y muy apreciado por los anticuarios de la orilla izquierda del Sena, que le colocaban todos los lienzos malos de sus almacenes, le llamaba Velásques, satisfecho de que la color morena y ligeramente verdosa del conde, el negro y empinado bigote y los ojos graves, le proporcionaban ocasión de lucir sus grandes conocimientos en pintura española.
Sea de ello lo que fuere, lo positivo es que de repente dieron los jesuitas en echarla de obsequiosos, y consiguieron del virrey permiso para enviar de regalo a España, y sin pago de derechos aduaneros, cajoncitos conteniendo bollos de riquísimo chocolate del Cuzco, muy apreciado, y con justicia, por los delicados paladares de la aristocracia madrileña.
En cuanto a los soldados, por compartir todos sus trabajos y peligros fue muy apreciado, y por la distribución abundante del botín, se convirtió tan poderoso en Gabii como el anciano Tarquinio lo era en Roma.
Era un fraile de aquí cerca, del convento de San Miguel de los Reyes; el padre Salvador, muy apreciado de todos por lo listo y campechano.
Veo entre ellos algunas variedades que son bastante escasas en las colecciones históricas, y si se siente dispuesto a presentar el lote completo a nuestro museo estoy seguro de que el regalo será muy apreciado.
Es un valor órense muy apreciado, diríamos ya tradicional y que simboliza múltiples facetas de talento e integridad; de ejemplos y acciones honrosas para la Provincia; valor órense que no ha hecho de su gloria una feria ni de su genio un bazar.
Desde luego que no se pretende que ninguno de estos procesos sea desproporcionadamente arduo, pero a menudo hay mucha diferencia entre ellos, y el privilegio de poder elegir es consecuentemente muy apreciado.
Attalus ) (siglo I a.C.), fue un filósofo estoico romano, uno de los maestros de Séneca, citado con frecuencia y muy apreciado por este.
El café es muy apreciado, tanto que es considerado la bebida nacional, especialmente en la forma del "tinto" (tacita de café cargado).
Su elaboración era monopolio real y fue muy apreciado, por su gran utilidad, entre los pueblos de la cuenca oriental del Mediterráneo, exportándose durante siglos en rollos de alto valor, como se describe en el relato del viaje de Unamón.
El turbante, con el paño amarillo cayendo hacia atrás, es una señal del interés que despertó en la época la cultura oriental, como consecuencia de las guerras contra el Imperio otomano. Así, los turbantes pasaron a ser un complemento muy apreciado y extendido en la Europa del siglo XVII.