muslo

(redireccionado de muslos)
También se encuentra en: Sinónimos.

muslo

(Del lat. musculus, músculo.)
1. s. m. ANATOMÍA Parte de la pierna entre la cadera y la rodilla se ha hecho una liposucción en los muslos.
2. ZOOLOGÍA Parte análoga en los animales prefiere el muslo de pollo a la pechuga.

muslo

 
m. anat. Parte de la extremidad inferior (pierna) situada entre la cadera y la rodilla. Su esqueleto está constituido por el fémur, al cual rodean once músculos.

muslo

('muzlo)
sustantivo masculino
1. parte superior de la pierna humana hasta la rodilla La mujer se golpeó los muslos al caer.
2. parte carnosa y superior de la pata de algunos animales unos muslos de pollo al ajillo
Sinónimos

muslo

sustantivo masculino
anca, babilla, pata.
Se refieren a las de los animales.
Traducciones

muslo

thigh, leg

muslo

cuisse

muslo

stehno

muslo

lår

muslo

reisi

muslo

bedro

muslo

muslo

넓적다리

muslo

dij

muslo

lår

muslo

udo

muslo

coxa

muslo

lår

muslo

ต้นขา

muslo

but

muslo

đùi

muslo

大腿

muslo

大腿

muslo

ירך

muslo

SMthigh

muslo

m. thigh, the portion of the lower extremity between the hip and the knee.

muslo

m thigh
Ejemplos ?
Para desarrollar los hombros, brazos, pecho, muslos, piernas, y el cuerpo en general, es necesario el ejercicio--no suave y ligero, sino ejercicio vigoroso, continuo, acometido no espasmódicamente, sino con regularidad.
Y al enfilar hacia el Océano libre, una sombra se levanta; abiertas las piernas sobre el Delta, aferrado al suelo que sus tesoros guarda, el Orinoco de sus muslos mojados, que tiene oro en los pies y el Sol en las espaldas y la cabeza entre los cielos, en una mano tiene un arco y con veinte flechas dispara, y luchan las tres naves por avanzar y en vano porque en el Delta le rechaza el viejo indio autónomo que nació en la Parima y creció en la Guayana, y tiende el arco indígena, si, tiende el arco iris y lanza veinte flechas si vuelan veinte garzas...
Uno trincha las aves de gran precio haciendo pasar su derecha, que corta con seguridad, por la pechuga y por los muslos, lo deshace todo en pequeñas porciones; desgraciado mortal que no vive más que para despedazar convenientemente las aves si no fuese más desgraciado aquel que lo enseña por prurito de placer que aquel que lo aprende por necesidad.
Odiseo dejó en la popa de su nave los cruentos despojos de Dolón, para guardarlos hasta que ofrecieran un sacrificio a Atenea. Los dos héroes entraron en el mar y se lavaron el abundante sudor de sus piernas, cuello y muslos.
Peleo, el anciano jinete, quemaba dentro del patio pingües muslos de buey en honor de Zeus, que se complace en lanzar rayos; y con una copa de oro vertía el negro vino en la ardiente llama, mientras vosotros preparabais la carne de los bueyes.
Si alguien en Argos, abundante en trigales, quemó en tu obsequio pingües muslos de buey o de oveja, y te pidió que lograra volver a su patria, y tú se lo prometiste asintiendo; acuérdate de ello, Zeus Olímpico, aparta de nosotros el día funesto, y no permitas que los aquivos sucumban a manos de los teucros.
Mas, al ver que los teucros asaltaban con ímpetu el muro y se producía clamoreo y fuga entre los dánaos, gimió; y bajando los brazos, golpeóse los muslos, suspiró y dijo: —¡Eurípilo!
Mi corazón se compadece de Héctor que tantos muslos de buey ha quemado en mi obsequio en las cumbres del Ida, en valles abundoso, y en la ciudadela de Troya; y ahora el divino Aquileo le persigue con sus ligeros pies en derredor de la ciudad de Príamo.
Hasta cabe no recordar aquel vestir tan curioso, proyección visible de un criterio anticuado: el levitón alto de cuello y estrecho de bocamanga, ceñido al talle y derramado por los muslos de amplísimos faldones...
Quemados los muslos, probaron las entrañas; y descuartizando lo demás, atravesáronlo con pinchos, lo asaron cuidadosamente y lo retiraron del fuego.
Petaca, que había visto, al mismo tiempo que su primo, la aparición, echó a correr por el declive de la loma, golpeándose los muslos con las palmas de las manos, y silbando al mismo tiempo su aire favorito.
Así que sumergidos en una devoción infinita, con la trémula emoción de saber que iban a hacer algo bello, los hijos del pedernal buscaron espinas de maguey y con ellas se punzaron y se sacaron sangre de las orejas, de la lengua, de los brazos, de los muslos y de las pantorrillas.