mundillo


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mundillo

1. s. m. Conjunto de personas con una misma actividad, categoría o profesión, así como todo lo que es común entre ellos era un personaje conocido en el mundillo literario londinense. ambiente, círculo
2. Armazón de arcos que, colocado sobre un brasero, servía para secar la ropa o calentar la cama.
3. Almohadilla cilíndrica que sirve para hacer encaje.
4. BOTÁNICA Planta arbustiva caprifoliácea de jardín, de flores blancas agrupadas en forma de globos y fruto de color rojo en baya. bola de nieve
5. BOTÁNICA Cada uno de los grupos de flores de este arbusto.
NOTA: Nombre científico: (Viburnum opulus.)

mundillo

 
m. Especie de camilla redonda para enjugar y calentar la ropa, rematada en arcos de madera.
Almohadilla para hacer encaje.
irón. o desp.Conjunto de personas de calidad determinada.
bot. Arbusto de la familia caprifoliáceas (Viburnum opulus), de flores blancas agrupadas.

mundillo

(mun'diʎo)
sustantivo masculino
1. grupo de personas que comparte un ambiente el mundillo artístico
2. arbusto de flores blancas con muchas ramas un mundillo de flores muy grandes
Sinónimos

mundillo

sustantivo masculino
(arbusto y flor) sauquillo, bola, mundo.
Traducciones

mundillo

warming pan

mundillo

tombolo

mundillo

Szene

mundillo

scène

mundillo

сцена

mundillo

scène

mundillo

cena

mundillo

σκηνή

mundillo

сцена

mundillo

现场

mundillo

現場

mundillo

scene

mundillo

הסצינה

mundillo

シーン

mundillo

ฉาก

mundillo

SMworld, circle
en el mundillo teatralin the theatre world, in theatrical circles
Ejemplos ?
Sentado ante el fuego, en un sillón de cuero, estaba el dictador de aquel mundillo, el venerable Ramm, o para llamarlo con su nombre completo, Ramm Rapelye.
Caía, pues, la cresta; entornando los ojos bajo la azul membrana que los protegía, el pavo se acercó a la urna en que el Niño vestido de rancia seda blanca, alzando en la diestra su mundillo de plata que tiene por remate una cruz, derramaba la gracia de su faz riente y la bondad de sus ojos de vidrio sobre la pobre casa y sus moradores.
Tenían delante siete o ocho fajas y, en lugar de las que detrás avía de aver, cosida una faldriquera que parecía luna en creciente; largas además, tan sentidas de la sinrazón de tenerlas tanto tiempo en tan trabajoso mundillo que a qualquier ocasionzita se despedían.
Había tomado la costumbre de regañar con dureza a los dependientes, de explicarles las minucias del comercio y de la mercería al pormenor adornando la descripción con esos burlas toscas que constituyen la jerga tenderil. Escuchado a la fuerza por su mundillo doméstico, contento de sí mismo, acabó por hacerse una fraseología propia.
¡Ah mundo, mundillo!» Ocho días después, don Antonio despachaba para Lima un correo, con pliegos rotulados a un negro, cocinero de los frailes de San Francisco, quien vestía el hábito de donado y disfrutaba en la ciudad gran reputación de santo.
para entonces cosechar treinta y tres dineros y caminar entre mentiras tras el puesto de un estulto mundillo familiar soberbio y traer a estas cadenas más herederos que nos prolonguen el fútbol y los cencerros y seguir afanándonos por los infiernos que compiten para ganar y ser los meros, meros maromeros de los circos impuestos en misas de payasos con poder ¡culeros!
Y este fracaso y pérdidas de fuertes sumas en el juego lo arruinaron tan completamente, que murió en una covacha del hospital de San Andrés. Aquí es el caso de decir con el refrán: «Mundo, mundillo, nacer en palacio y acabar en ventorrillo».
Pero la mala relación entre las hermanas venía de la niñez; en una de sus peleas, Joan terminó herida con una fractura de clavícula. La rivalidad entre ellas fue conocida en el mundillo de Hollywood desde fecha temprana.
Este libro reflejaba fuertes visiones Nieztscheanas y euforia dionisiaca, pues lo que ella quería mostrar era que ni la Guerra Civil Finesa, ni la sangrienta Revolución rusa, ni la tuberculosis ni mucho menos las críticas la harían dejar de escribir poesía. Su obra no tuvo una gran aceptación en vida; no obstante, le abrió las puertas al mundillo de la literatura.
Sin embargo, aunque nadie lo percibiera, se sentía asfixiada: por las represiones familiares y sociales relacionadas con una sexualidad que siempre mantuvo reservada a la intimidad, por los celos y pequeñas traiciones del mundillo cultural, y por un clima político polarizado entre peronismo y antiperonismo, tendencia esta última con la que se identificaba la joven.
Heredó el mayorazgo, pero su homosexualidad, que no se ocupó en ocultar, y sus defectos, que hoy pasarían por virtudes, le convirtieron en una oveja negra para la parte menos tolerante de la buena sociedad (su madre le retirará el saludo por haber colgado en el salón su colección de retratos de jóvenes púgiles), aunque no para su amiga e introductora en el mundillo literario, Emilia Pardo Bazán, cuya tertulia casera frecuentaba.
Los relatos que forman sus libros Las primeras hojas de la noche y El llanero solitario tiene la cabeza pelada como un cepillo de dientes vuelven sobre estos asuntos, sobre la adolescencia de sus personajes, sobre su especial mundillo.