mundano

(redireccionado de mundana)

mundano, a

1. adj. Que tiene relación con la alta sociedad, en especial en los aspectos frívolos suele asistir a fiestas mundanas. mundanal
2. Del mundo o de la sociedad humana vive alejado de la vida mundana.
3. Que tiene relación con el mundo terrenal, por oposición al espiritual amores mundanos.

mundano, -na

 
adj. Relativo al mundo.
Que mundanea.

mundano, -na

(mun'dano, -na)
abreviación
1. que está relacionado con las cosas materiales unos placeres mundanos
2. característica que está relacionado al sector de la alta sociedad una fiesta mundana
3. persona que frecuenta reuniones de la alta sociedad un político mundano
Traducciones

mundano

weltlich

mundano

mondain

mundano

mundano

mundano

worldly

mundano

laico, mondano

mundano

الدنيوية

mundano

世俗

mundano

世俗

mundano

평범한

mundano

/a
A. ADJ
1. (= del mundo) → worldly
2. (= de alta sociedad) → society antes de s; (= de moda) → fashionable
son gente muy mundanathey're great society people
una reunión mundanaa fashionable gathering, a gathering of society people
B. SM/Fsociety person, socialite
Ejemplos ?
¡Cuán mal sonara ya mi voz mundana Bajo ese techo de hojas campesino, Sobre esa alfombra espléndida y liviana Que reverdece arroyo cristalino!
Mientras él mismo participó del engaño, Flores no pudo ver que era interesante, al cabo, aquella mujer tan experimentada en las aventuras corrientes de la vida mundana, pero tan inexperta y cándida en aquellas honduras espirituales en que se había metido.
Y mucho menos cuando usa como tú un disfraz de perfecta corrección mundana, se aísla como vives aislado entre los tesoros de arte y las comodidades fastuosas de una casa como ésta y sólo trata con una docena de chiflados como somos tus amigos, excepción hecha de Rovira, los más a propósito para aislarte de la vida real...
Tomó un carácter trágico, fantástico Y sutil, Era la historia triste, desprestigiada y cierta De una mujer hermosa, idolatrada y muerta, Y para que sintieran la amargura, exprofeso, Junté sílabas dulces como el sabor de un beso, Bordé las frases de oro, les di música extraña Como de mandolinas que un laúd acompaña, Dejé en una luz vaga las hondas lejanías Llenas de nieblas húmedas y de melancolías Y por el fondo oscuro, como en mundana fiesta, Cruzan ágiles máscaras al compás de la orquesta, Envueltas en palabras que ocultan como un velo, Y con caretas negras de raso y terciopelo, Cruzar hice en el fondo las vagas sugestiones De sentimientos místicos y humanas tentaciones...
Verdad que hacía dos horas la magia de la música la hizo olvidarse de todo, de sí misma y de la tisis, pero ahora, desvanecido el encanto, sola, sentada frente al escritorio, acodada sobre éste, la luz tibia de la lámpara, cayéndole sobre la masa de cabellos castaños, la cabeza apoyada en la mano delicada, ahora al recapitular el día, la lectura de Balzac, la furia de trabajo artístico en Sèvres, el ensayo del vestido, el sueño de grandeza mundana, los momentos pasados en el piano, todo se borra ante la realidad cruel de la enfermedad que avanza en el gran silencio religioso de la medianoche; la siniestra profecía del hombre de ciencia llena sola, oscura y siniestra como un horizonte nublado, el campo de su visión interior...
Todo cuanto se busca y afana dicen los hombres que es por sustentar honra. ¡Oh, lo que gasta la honra!; y llegado a ver lo que es la honra mundana, no es nada.
Por la honra no come el que tiene gana donde le sabría bien; por la honra se muere la viuda entre dos paredes; por la honra, sin saber qué es hombre ni qué es gusto, se pasa la doncella treinta años casada consigo misma; por la honra la casada se quita a su deseo cuanto pide; por la honra pasan los hombres el mar; por la honra mata un hombre a otro; por la honra gastan todos más de lo que tienen. Y es la honra mundana, según esto, una necedad del cuerpo y alma, pues al uno quita los gustos y al otro el descanso.
Por la noche me envuelve una pereza del cuerpo que me hace sonreír si al entrar al cuarto de vestirme veo el negro frac, los brodequines de charol, la resplandeciente camisa, los calcetines de seda, los pañuelos de batista, los guantes blancos y las gardenias para el ojal, puestas en vasitos de electroplata, que Francisco, mi viejo criado, prepara cuidadosamente, sin consultarme y extiende sobre un diván bajo, frente al enorme espejo claro, enmarcado de bronce, en previsión de una salida mundana.
Así que, con aquella combustión mundana, las cualidades de los elementos Corruptibles que cuadraban a nuestros cuerpos corruptibles perecerán y se consumirán, ardiendo completamente, y la substancia de los elementos tendrá aquellas cualidades que convienen con maravillosa transformación a los cuerpos inmortales, para que el mundo; renovado y mejorado, se acomode concordemente a los hombres renovados y también mejorados en la carne.
¡Deja que se pierda impío Como el murmullo de un río Entre los pliegues del viento! ¿Por qué una imagen mundana Viene a manchar mi oración?
¿A dónde va el mortal cuando la frente triunfadora del vicio, yergue, al bajar a la mundana escoria en pos de amor, y venturanza y gloria?
Febo ya espira, pues, de tu doctrina módulo tanto que cante mi verso lo que allí vimos del orbe universo con toda la otra mundana machina.