mulo


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mulo

(Del lat. mulus.)
1. s. m. ZOOLOGÍA Híbrido o cruce de asno y yegua o de caballo y burra.
2. Persona ruda y fuerte es un mulo, levantó el coche él solo.
3. mulo castellano ZOOLOGÍA El nacido de garañón y yegua.
4. ser alguien un mulo de carga coloquial Ser el encargado de los trabajos más pesados es el mulo de carga de la empresa.

mulo

 
m. zool. Cuadrúpedo de 1,20 m de alzada, hijo de asno y yegua. Es menos ágil que el caballo y más que el asno, y excede a entrambos en fuerza y resistencia. Casi siempre, macho y hembra son infecundos.
fig. y fam.Bruto, animal.

mulo, -la

('mulo, -la)
sustantivo masculino-femenino
1. mamífero nacido del cruce entre una yegua y burro o entre un caballo y una burra Las mulas son animales domésticos.
2. persona que resiste bien los trabajos duros El granjero era un mulo para los trabajos diarios.
Sinónimos

mulo

sustantivo masculino
Traducciones

mulo

mule

mulo

mulet

mulo

mulo

mulo

мул

mulo

Mule

mulo

mula

mulo

بغل

mulo

muł

mulo

Муле

mulo

骡子

mulo

騾子

mulo

Muldyr

mulo

פרד

mulo

Mule

mulo

SMmule
trabaja como un mulohe works like a dog
Ejemplos ?
Pero, en el propio juicio de su ilustrado autor esta aceptación no es definitiva.” "Relata también el señor Chávez González en su importante versión que el nombre del Río del Macho, que hasta hace pocos años corría al norte de la Ciudad, sien pudo ser "machín", pea, como lugar de pesca o estero o sitio del pescado o pez, que los españoles le dijeron "Machi.", suprimiéndole la "n" y luego, en la Colonia, se transformó en "Macho", castellanizado, y para luego relacionar el término "Machi" con el nombre de Machala, lugar de pesca." "Al respecto, me permito indicar que el autor ha incurrido en un error involuntario, pues, el nombre del río o estero del "Macho Muerto", debió su último nombre a la circunstancia de haberse ahogado un mulo en el año de 1.929...
El rey le pagó sin regatear en el precio de un mulo cargado de oro, y el hermano menor volvió a su país, mucho más rico todavía que los dos mayores.
Advierte a futuros viajeros de que “en estos montes, doquiera reina la escasez, a excepción de corderos y terneros, los que, mientras pueden (los indios) venden a precios elevados; pero bajo ningún concepto venden el caballo y el mulo y nadie se imagina cómo apetecen los caballos y mulos, aún del mismo padre misionero.
En el otro mulo, que llevaba el baúl de la viuda y algunos encargos, Blasillo iba detrás muy respetuoso y sin atreverse a hablar a la adusta y floreciente matrona cuya custodia le había confiado su abuelo.
Sus muy reverendos padres, arrastrando luengos lutos con más colas que cometas, con más pendientes que pulpos, jaspes (y de más colores que un áulico disimulo) ocuparon en su huesa, que el siro llama sepulcro; aunque es tradición constante, si los tiempos no confundo (de cronólogos, me atengo al que calzare más justo), que ascendiente pío de aquel desvanecido Nabuco, que pació el campo medio hombre, medio fiera y todo mulo, en urna dejó decente los nobles polvos inclusos, que absolvieron de ser huesos cinamomo y calambuco; y en letras de oro: "Aquí yacen individuamente juntos, a pesar del amor, dos; a pesar del número, uno."
Empezó por exponer los premios destinados a los veloces aurigas: el que primero llegara, se llevaría una mujer diestra en primorosas labores y un trípode con asas de veintidós medidas; para el segundo ofreció una yegua de seis años, indómita, que llevaba en su vientre un feto de mulo; para el tercero, una hermosa caldera no puesta al fuego y luciente aún, cuya capacidad era de cuatro medidas; para el cuarto, dos talentos de oro; y para el quinto, un vaso con dos asas que la llama no tocara todavía.
9 Y encontróse Absalom con los siervos de David: é iba Absalom sobre un mulo, y el mulo se entró debajo de un espeso y grande alcornoque, y asiósele la cabeza al alcornoque, y quedó entre el cielo y la tierra; pues el mulo en que iba pasó delante.
Arremetió con la viuda, ya sin la menor timidez, le dio muchos más besos que los que el abuelo le recomendó que le diese, los recibió de ella en inmediato pago, y con el mismo brío y facilidad con que había levantado a la señá Nicolasa para subirla en el mulo, la levantó en el aire y la brincó y la chilló como preciada y queridísima prenda suya.
82 Quintio, si a ti quieres que los ojos deba Catulo o si algo más caro hay que los ojos, arrancarle a él no quieras lo que mucho más caro para él es que los ojos, o si algo más caro hay que los ojos. 83 Lesbia a mí, presente su marido, males muchísimos me dice: esto, para ese fatuo, la máxima alegría es. Mulo, ¿nada notas?
Para imaginada, que no para escrita, es la escena a que el dómine llamaba juicio, parodia de la confusión y zalagarda que se nos reserva en el valle de Josafat para el día postrero de la bellaca humanidad. Para don Bonifacio tenían autoridad de evangelio las palabras del refrán: al niño y al mulo al...
En aquella ocasión salió del lugar montada en un poderoso mulo romo, sobre muy lujosas y cómodas jamugas, con blandos almohadones de pluma y con su tablilla para apoyar los piececitos.
Al fin la viuda se recobró del sueño, fingido o verdadero, volvió a montar en su mulo, aupada por el respetuoso Blasillo que la levantó en sus brazos, y en gran silencio y sin otra novedad que merezca referirse, llegó a Córdoba aquella misma noche.