mujer


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mujer

(Del lat. mulier.)
1. s. f. Persona del sexo femenino en la universidad hay más mujeres que hombres.
2. Niña que ha llegado a la pubertad sin darnos casi cuenta, ya es una mujer.
3. La que está casada, con relación al marido llegó a la fiesta acompañado de su mujer. esposa
4. mujer de bien La que es justa y honrada.
5. mujer de ciencia Científica, la que tiene conocimientos profundos sobre disciplinas científicas.
6. mujer de corazón La generosa y de buenos sentimientos.
7. mujer de dos caras La que cambia de opinión y forma de pensar dependiendo de las circunstancias.
8. mujer de gobierno Criada que tenía a su cargo el gobierno económico de la casa. gobernanta, mayordoma
9. mujer de letras 1. La que tiene conocimientos profundos en las disciplinas humanísticas. 2. Escritora, la que se dedica a la literatura.
10. mujer de mundo La que tiene experiencia en el trato con todo tipo de personas y situaciones.
11. mujer de palabra La que cumple lo que promete.
12. mujer de su casa La que muestra disposición y diligencia para el gobierno y desempeño de los quehaceres domésticos.
13. mujer de vida alegre La que se dedica a los placeres mundanos.
14. mujer fatal Aquella que provoca una fuerte atracción amorosa en los hombres.
15. mujer hecha y derecha La que ha llegado a la edad adulta.
16. mujer orquesta La que toca varios instrumentos musicales a la vez.
17. mujer pública POLÍTICA La que se dedica a la política de forma activa.
18. mujer pública, de la calle o de la vida La que comercia con su cuerpo.
19. ser muy mujer coloquial Tener mucho carácter y las cualidades que tradicionalmente se le atribuyen.
20. ser otra mujer coloquial Haber cambiado mucho en las cualidades físicas o morales.
21. tomar mujer coloquial Casarse, contraer matrimonio con ella.

mujer

 
f. Persona del sexo femenino.
La que ha llegado a la pubertad.
La casada con relación al marido.
mujer de gobierno Criada que gobierna económicamente una casa.
mujer mundana, pública o de la vida airada Ramera.

mujer

(mu'xeɾ)
sustantivo femenino
1. hombre persona de sexo femenino mujer independiente
2. persona de sexo femenino que ha llegado a la pubertad La niña ya es una mujer.
3. persona de sexo femenino que está casada la mujer de mi amigo
4. forma para llamar a una mujer Mujer, escúchame.
prostituta Por sus necesidades se hizo mujer de la vida.
mujer que ejerce una gran atracción física Su aspecto de mujer fatal contradecía la modestia de sus costumbres.
Sinónimos

mujer

sustantivo femenino
2 esposa*, cónyuge, costilla (col.), media naranja (col.).

mujer fatal sustantivo femenino vampiresa.
Traducciones

mujer

жена

mujer

dona

mujer

kvinde, kone, kvinna

mujer

nainen, vaimo

mujer

femme

mujer

女, 女性

mujer

femina, mulier

mujer

vrouw

mujer

kvinne

mujer

mulher

mujer

ženska

mujer

žena

mujer

žena

mujer

여자

mujer

kobieta

mujer

kvinna

mujer

ผู้หญิง

mujer

kadın

mujer

đàn bà

mujer

女人

mujer

SF
1.woman
ser muy mujer; ser toda una mujerto be a real woman
ser muy mujer de su casato be very house-proud
nombre de mujerwoman's name
ropa de mujerwomen's clothes o clothing
hacerse mujerto become a woman
mujer bandera (anticuado) → striking woman
mujer de la limpiezacleaning lady, cleaning woman, cleaner
mujer de la vida (euf) mujer de mala vidaprostitute
mujer de negociosbusinesswoman
mujer de vida alegreloose woman
mujer empresariabusinesswoman
mujer fatalfemme fatale
mujer objetosex object
mujer piloto(woman) pilot
mujer policíapolicewoman
mujer pública (euf) → prostitute
mujer sacerdotewoman priest
2. (= esposa) → wife
mi mujermy wife
mi futura mujermy wife-to-be
tomar mujerto take a wife
mujer maltratadabattered wife
3. (uso apelativo, en oración directa no se traduce) ¡déjalo, mujer, no te preocupes!forget about it, don't worry!
¡mujer, no digas esas cosas!please! don't say such things!

mujer

f. woman.

mujer

f woman; (fam, esposa) wife
Ejemplos ?
No tenía en el mundo más que aquella criatura: su mujer, hallándose recién parida, había muerto a consecuencia del susto de ver entrar a los civiles, que venían a prender al marido por sospechas de no sé qué alijo de tabaco y sal.
Al enterarse, por conversaciones de sacristía, del peligro que los de su profesión corrían con Pepona, el curita sonrió y dijo suavemente, con cierta ironía delicada: -¿A qué ponderan? ¿A qué tienen miedo a una mujer?
¡Miedo a una mujer los hombres! ¡Oídos que oyeron tal! Sus compañeros se le echaron encima como jauría furiosa. ¿A ver si se atrevía él con la Loba, ya que era tan guapo y tan sereno?
¡Mujer, boba, María Vicentiña, alevántate, quita esas manos de la cara, no seas desagradecida con el Señor, que tanto bien te hizo!
La mujer pegó un salto, y en su atezado rostro, que alumbraban los últimos reflejos del Poniente, se pintó una especie de terror animal, el espanto del lobo cogido en la trampa.
Si fuera en mi casa! ¡Tres alojados llevo echados al pozo! - ¡Mi mujer degolló ayer a uno!... - ¡Y yo... (dijo un fraile con voz de figle) he asfixiado a dos capitanes, dejando carbón encendido en su celda, que antes era mía!
-exclamó usted con una voz que me llegó al alma-: en nada tiene usted que pensar por ahora más que en llorar y en pedir a Dios por su madre... Sabe usted que he asistido a tan santa mujer en sus últimos momentos...
- Creo que aquella mujer que está de cuerpo presente en el fondo del cuadro era el alma y la vida de este fraile que agoniza contra el suelo; creo que, cuando ella murió, él se creyó también muerto, y murió efectivamente para el mundo; creo, en fin, que esta obra, más que el último instante de su héroe o de su autor (que indudablemente son una misma persona), representa la profesión de un joven desengañado de alegrías terrenales....
Y cogiendo a nuestro héroe por las patas, a pesar de una desesperada resistencia, sopló la mujer sobre el plumaje de los zancos, para hacer ver la piel estallante de grasa.
Si se mezclaba con ellos alguna mujer, era la infeliz juglaresa sorprendida en la plaza pública, y que, después de servir de ludibrio a los convidados, aparecía al día siguiente con el cuerpo acardenalado, medio muerta, arrojada en cualquier callejuela de la ciudad.
Orso clavó en ella sus ojos impúdicos; tendió la mano, apartó los rizos de oro..., y asombrado se echó atrás; en la niña desvalida, dispuesta allí para ultrajarla, veía el rostro de su hija Lucía, las mismas facciones, las mejillas, la frente, sonrojada de vergüenza. -Soltad a esa mujer -gritó Orso-.
Ridolfi, gruñendo, cumplió la orden. Casi al punto mismo en que salía el preso, se presentó en la sala del festín una mujer vieja, con un chiquitín en brazos.