morisma

morisma

1. s. f. despectivo Multitud de moros.
2. a la morisma loc. adv. A la manera de los moros.

morisma

 
f. Secta de los moros.
Conjunto o multitud de ellos.
Traducciones

morisma

SFMoors pl
Ejemplos ?
Aquí a aterrarse la morisma empieza, los nuestros a doblar la acometida; no tiene más aquella en la cabeza que romper filas y emprender la huida.
Mientras Fortuna en mar da a estos batalla no deja descansar tampoco en tierra a los que hay en París, donde batalla con la morisma el pueblo de Inglaterra.
Alfonso VIII ayudó en todos sus designios, sin desampararle en la memorable y gloriosa batalla de las Navas, en que triunfó el exército christiano del inmenso poder de la morisma.
146 Escultas las Navas están de Tolosa, triumfo de grande misterio divino, con la morisma que de África vino pidiendo por armas la muerte sañosa; están por memoria también glorïosa pintadas en uno las dos Algeziras; están por espada domadas las iras de Almofaçén, que nos fue mayor cosa.
Por la puerta de Roceros Salieron y cual turbión Dieron contra la morisma Y un gran triunfo se logró: Pasaron luego a Castilla, Llevando con devoción A San Pedro de Cardeña El cuerpo del Campeador.
149 Mucha morisma vi descabeçada que, más que reclusa detrás de su muro nin que gozase de tiempo seguro, quiso la muerte por saña de espada; e mucha más otra por pieças tajada, quiere su muerte tomarla más tarde: fuyendo non fuye la muerte covarde, que más a los viles es siempre llegada.
Cubre con parte cualquier débil puesto; y, para dar a su victoria cima, detrás de la morisma lanza al resto; y ordena que el salir a la pelea de San Germán hasta San Víctor sea.
Sólo a sus tres caudillos se reduce la fuerza que no huye el desenlace; y allí muere Zerbín, que aún a pie corre, si el buen Reinaldo a tiempo no lo acorre. En otra parte el paladín pelea poniendo en fuga a la morisma mucha.
Acude, vuela, que la gente misma Que tú de aquí arrojaste quiere ahora, esperanzada en nuestro interno cisma, y ufana porque fácil vencedora fue en Tetuán de la bárbara Morisma, de nuevo ser nuestra feroz señora, y apagar en nosotros la sed de oro que hartar no pudo en el vencido Moro.
Pues, esforzaos, caballeros, esforzad en peleare; yo llevaré la delantera, y no me queráis dejare. La morisma era tanta, tierra no dejan tomare.
Ocupada gran parte de España por la morisma durante la Edad Media, y fraccionado el resto en multitud de estadillos, fué en ella acentuándose la corriente central á medida que se acercaba á la edad moderna, y preparándose á la ingente labor de la forja de las grandes nacionalidades, labor que constituye el proceso histórico de la edad llamada moderna, y labor que, como la crisis de la ha traído á extenuaciones de paz armada, y de aduanas y de pseudocasticismos, engendrando el malestar de que empieza á resurgir potente el ideal humano, por ambos extremos, por el sentimiento individual y por el de solidaridad universal humana.
Yo te cediera gustosa mis palacios y mis villas, y el coronar en torneos nuestra juventud florida, y el ver correr leves cañas á vuestra turba morisma, con los eunucos que atienden tus mandatos de rodillas; mis bufones, mis caballos y halcones te cederia; y las pláticas mas dulces que el veraz amor inspira.