morirse

morirse

(mo'ɾiɾse)
verbo pronominal
1. dejar de vivir Se murió de un ataque al corazón.
2. sentir algo con mucha intensidad morirse de frío
Ejemplos ?
-Pos la Paloma encomenzó a llorar como si estuviera abocaíta a morirse, y en las jieles se vio el Toño pa consolarla, y a los tres o cuatro días le estaba ella pidiendo perdón por sus alegrías de ojos con el de Chiclana, y el de Chiclana, que lo que andaba buscando era un recreo de upa, al ver la que se le venía encima, un día se largó a Ecija con un tío suyo juyéndole al calor, y desde aquel día no se le podía mentar el mozo a la Rosario sin que ésta tuviera que tomarse a escape un contra veneno.
Algo estaba arrastrándose y arrastrándose, esperando ser visto y oído. Nahum no tardaría en morirse, y deseaba que Ammi velara por su esposa y por Zenas, si es que le sobrevivían.
Las nubes inician su fiero combate, con eso que llamamos truenos o relámpagos, en la cumbre. Armadas de infinidad de ingenios, las nubes pelean por el privilegio de morirse en lluvia para alimentar la tierra.
Lo vieron sólo un momento, porque instantáneamente se cerró la ventana, pero bastó ese momento para morirse de miedo; se dieron media vuelta y dejaron el patio sin una palabra.
¡Los salones de la independencia!, es decir, los estrados hechos de adobe y cubiertos por alfombras pintarrajeadas y tapizados los pavimentos con ordinaria jerga, debían ser para morirse de tedio y bostezar a toda mandíbula; ni un solo bronce barbedien, arrogante, espléndido, macizo, así como regalo de empresario; ni un triste bibelot (diré chuchería artística, o cosa así porque esos terminachos franceses, me hacen poner colorado), de ellos que embellecen las radiantes salas de hoy, y dan ocupación ociosa a la bella castellana; en fin, nada de todo ese maravilloso conjunto de esplendideces, comodidades y llámenle ustedes, necesidades, inventadas hoy para dicha, solaz y gloria de la brillante sociedad moderna.
Y no comía, más que lo que un pájaro: y no bebía, más que para no morirse de sed: y no dormía, sino sobre la tierra de su cabaña: y no andaba, sino con los pies descalzos.
Algo estaba arrastrándose y arrastrándose, esperando ser visto y oído. Nahum no tardaría en morirse, y deseaba que Ammi velara por su esposa y por Zenas, si es que lo sobrevivían.
Mejor le fuera caminar desnudo que la indigna coraza llevar puesta, o que embrazar el detestado escudo o traer la escarnecida enseña expuesta; mas esto hacer por ir tras ambos pudo, pues fue del ansia la razón depuesta. Llegó a la ciudad cuando aún había casi una hora hasta morirse el día.
Debo aclarar que en el Estado totalitario socialista, al que tanto pavor invocan, aluden con miedo; efectivamente declaro que no existe la libertad de morirse de hambre.
Hay muchos rateros en México. Hay gentes deprabadas que roban hasta la insignificancia de un pambazo, cuando podrían darse el lujo de morirse de hambre ...
Me había ocurrido algo parecido otra vez que conocí un hombre de cabellos blancos que estaba epilogando: decía que estaba a punto de no entretenerse, pero era de los cuerdos, y de los que a pesar de tener inteligencia o no, predican a los que están en el prólogo haciendo hincapié en que se han entretenido más tiempo que ellos –y a esto le llaman “experiencia”. Además, el estar a punto de no entretenerse era porque estaba por morirse.
En esa entrevista le tomaron una foto con toda su familia y le preguntaron si estaba conforme con la tierra otorgada. Ella contesto simplemente: "Linda tierra pa' morirse".