mordisco


También se encuentra en: Sinónimos.

mordisco

1. s. m. Acción y resultado de morder le dio un buen mordisco al bocadillo. bocado
2. Pedazo de una cosa que se arranca mordiéndola sólo se ha comido un mordisco. bocado
3. Mordedura leve, que no hace mucho daño.

mordisco

 
m. Acción y efecto de mordiscar.
Mordedura que se hace en un cuerpo vivo sin causar grave lesión.
Pedazo que se saca de una cosa mordiéndola.
bot. mordisco de rana Planta acuática de la familia de las hidrocaritáceas (Hydrocharis morsus-ranae) con las hojas flotantes. Las flores son blancas con manchas amarillas en la base.

mordisco

(moɾ'ðisko)
sustantivo masculino
1. acción de clavar lo dientes un mordisco ansioso
2. herida que queda al morder algo Tardó mucho en sanar el mordisco del perro.
3. trozo que se arranca a un alimento al morderlo mordisco de torta
4. ganancia en algún tipo de operación económica que implica reparto El abogado siempre se lleva un buen mordisco.
Sinónimos

mordisco

sustantivo masculino
Traducciones

mordisco

bite

mordisco

عَضَّة

mordisco

kousnutí

mordisco

bid

mordisco

Biss

mordisco

puraisu

mordisco

morsure

mordisco

griz

mordisco

かむこと

mordisco

한 입 베어 물기

mordisco

hapje

mordisco

bitt

mordisco

ukąszenie

mordisco

dentada, mordida

mordisco

укус

mordisco

bett

mordisco

รอยกัด

mordisco

ısırma

mordisco

miếng cắn

mordisco

一口

mordisco

ухапване

mordisco

SM
1. (= bocado) → bite
el perro me dio un mordiscothe dog bit me
le arrancó la oreja de un mordiscohe took his ear off in one bite
deshacer algo a mordiscosto bite sth to pieces
2. (= trozo) → bite
3. (= beso) → love bite, hickey (EEUU)
Ejemplos ?
Desde el día anterior se había empezado a envenenar perros, y algo en la actitud abrumada del nuestro me prevenía en pro de la estricnina. Quedaban el fúnebre aullido y el mordisco; pero de todos modos me inclinaba a lo primero.
Inquieto me pregunté. Un mordisco me hizo comprender que aquellos animalillos no tenían nada de inocentes. Eran pirañas y si no salía del río, ahora sí sería devorado.
Pero apenas se aproximaban a la cueva del dragón, sacaba este el morro, se ponía en facha para acometer, y partiendo en línea recta, veloz como un rayo, a este quiero y al otro no, mordisco aquí y zarpazo allá, desbarataba el grupo; escapaban los menos, y el reto paraba en el fondo del negro agujero, sirviendo de pasta a la fiera para toda la semana.
Por esos tiempos no se estilaba que los novios desapareciesen, como por escotillón, para ir á dar el primer mordisco al pan de la boda en una pintoresca casa de campo ó en uno de los elegantes balnearios vecinos á la ciudad.
Los extra abiertos ojos del coronel Alfaro no acertaban a dar por hecho cómo el Tiranosaurio Rex lo degollaba de un mordisco y lo engullía.
Atento sólo a la faena incesante, no quiso John distraerse ni aun en pegar un mordisco de través a la colosal fortuna que amontonaba.
La respuesta nada tenía de satisfactoria; porque así sabíamos quién fue el susodicho virrey, como la hora en que el goloso padre Adán dio el primer mordisco a la agridulce manzana del Edén.
Siglos y siglos hace que a la pobre Eva le estamos echando en cara la curiosidad de haberle pegado un mordisco a la consabida manzana, como si no hubiera estado en manos de Adán, que era a la postre un pobrete educado muy a la pata la llana, devolver el recurso por improcedente, y eso que, en Dios y en mi ánima, declaro que la golosina era tentadora para quien siente rebullirse una alma en su almario.
Enojado el pobre, creyendo que así cantaba la niña, abrió el zurrón para castigarla; entonces salieron rabiando el perro y el gato, y el gato se le abalanzó a la cara y le sacó los ojos, y el perro le arrancó de un mordisco las narices, y...
En esto aparecieron unas comadrejas que sacaban de su agujero, con los dientes, una serpiente muerta, un perro de presa que arrojaba de su garganta una rana verde; y este perro embestido por un carnero que estaba a su lado, fue estrangulado por él de un solo mordisco.
La mano que me tendía era la del mordisco, y no pude por menos de lanzar una mirada a la marquita roja; pero no era tan roja como yo me puse al ver después la siniestra expresión de su mirada.
A cambio de un mordisco en una mano, diole el perro un zarpazo soberano, echóle el diente y el reptil arisco le atizó en el hocico el gran mordisco.