moralista


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moralista

1. s. m. y f. FILOSOFÍA Persona que enseña o estudia moral o ética.
2. LITERATURA Autor que escribe sobre la moral.
3. adj./ s. m. y f. Se aplica a la persona que pretende moralizar o propagar las normas morales.
4. s. m. RELIGIÓN Clérigo que se ordenaba sin haber estudiado más que latín y moral.

moralista

 
com. Profesor de moral o autor de obras de este género.
El que estudia moral.

moralista

(moɾa'lista)
abreviación
persona o cosa que manifiesta una intención moralizadora una película moralista

moralista

(moɾa'lista)
sustantivo
persona que estudia cuestiones de moral El moralista enseñaba derecho en la universidad.
Sinónimos

moralista

cosustantivo masculino
Traducciones

moralista

moralist

moralista

Moralist

moralista

moralist

moralista

moralist

moralista

モラリスト

moralista

moralist

moralista

A. ADJmoralistic
B. SMFmoralist
Ejemplos ?
El libreto de Von Hofmannsthal evoca la ironía y el tono moralista de la obra “Marriage à-la-mode” (“Casamiento a la moda”), del pintor inglés William Hogarth.
uan de Zabaleta (Madrid, 1610 - ib. ¿1670?), escritor,dramaturgo, moralista y escritor costumbrista español, cronista del rey Felipe IV.
Immendorff realizó en los sesenta happenings y luego realizó escenas de género dándoles una intención moralista, social y política.
Aunque no me gusta el papel de moralista, el peligro de los baobabs es tan desconocido y los peligros que puede correr quien llegue a perderse en un asteroide son tan grandes, que no vacilo en hacer una excepción y exclamar: "¡Niños, atención a los baobabs!" Y sólo con el fin de advertir a mis amigos de estos peligros a que se exponen desde hace ya tiempo sin saberlo, es por lo que trabajé y puse tanto empeño en realizar este dibujo.
Se ve también, por último, una gigantesca planta pantanosa, una Victoria regia, bajo cuya transparente corteza ha buscado refugio una parejita. ¿Quién podría seguir en todas sus revueltas el laberinto simbólico creado 28 por el pintor moralista?
Y, naturalmente, de la verdadera estética: el sentimentalismo de nuestro público y de nuestros jurados es el que trasudan Antony y cien dramones más; el de, el moralista (!!) del famoso mátala; el sentimentalismo de ojeras pintarrajeadas y melenas sucias, envejecido, descompuesto, maloliente, repulsivo, después de sesenta años de majaderías peligrosas a todo corazón sano; el sentimentalismo de folletín.
Las neurosis y los trastornos del cerebelo, que la medicina legal admite como explicación de ciertos actos criminosos, no puede admitirlos el moralista cuando otros actos paralelos del individuo, antes que neurosis y trastornos, revelan perfecta conciencia é intelectual equilibrio.
Cervantes supo entenderse con estas variedades de composición, secretos de las letras humanas antes conocidos que averiguados, y no temió tratar en el Quijote materias de suyo graves, en manera filosófica unas veces, otras como austero moralista.
Tiene su Pope, bardo moralista y filosófico: tiene su Byron, el poeta de las tinieblas, que resplandece como Luzbel en el acto de estar rebelándose contra el Todopoderoso: tiene su Burke, su Chatham, oradores a la antigua, suerte de Cicerones y Demóstenes que recuerdan los grandes tiempos de Atenas y Roma.
Se ha dado el mismo crédito al periódico asalariado, al folleto procaz o al escrito del español prevaricador, que ha arrastrado por el mundo con vilipendio el nombre de su madre patria, que a la voz de los Prelados, al concienzudo estudio del moralista o a la relación auténtica del cúmulo de hechos que son afrenta de la humana historia.
Esa versión ha pasado ya a la historia seria: se cita, se cree y se relata; el predicador ha hecho de ella su texto, y el moralista su tema baldío; y yo, que hablaba a todas las edades, he tenido que aceptar mi veredicto de un monicaco y bufón.
Ha publicado una interesante Vida de Benjamín Franklin, el ilustre filósofo y moralista norteamericano que ha compuesto el Evanjelio de la Humanidad tanto en su historia como en sus máximas.