mistress

mistress

  (voz inglesa)
f. Tratamiento que se da en inglés a las señoras casadas. Abreviadamente, Mrs.
Ejemplos ?
Y si mi carne y mi sangre se revelan contra mí (y miró a mistress Creakle al decir esto), ya no son mi carne ni mi sangre y reniego de ellos.
Emily me miró y se echó a reír, diciéndome que sí. -Me gustaría mucho, porque entonces todos seríamos damas y caballeros: yo, mi tío, Ham y mistress Gudmige.
Estaba muy contento de poderme marchar, pues mistress Creakle y su hija se secaban los ojos, y yo estaba sufriendo por ellas y por mí.
La pequeña Emily ya había vencido su timidez y estaba sentada a mi lado en el más bajo de los cajones, que era precisamente del ancho suficiente para nosotros dos y parecía estar a propósito esperándonos en un rincón al lado del fuego. Mistress Peggotty, con su delantal blanco, hacía media al otro lado del hogar.
Entonces, en la intimidad de mi cuartito, Peggotty me explicó que Ham y Emily eran un sobrino y una sobrina huérfanos a quienes mi huésped había adoptado en diferentes épocas, cuando quedaron sin recursos, y que mistress Gudmige era la viuda de un socio suyo que había muerto muy pobre.
Lávate la cara, caballerito, y baja conmigo. Me señalaba el lavabo que a mí me recordaba a mistress Gudmige, y me hacía gestos de que le obedeciera inmediatamente.
¿Quieres escribir a míster Peggotty, a la pequeña Emily y a mistress Gudmige y a Ham, diciéndoles que no soy tan malo como podrían suponer, y que les envío todo mi cariño, sobre todo a Emily?
-David Copperfield -me dijo mistress Creakle, llevándome a un sofá y sentándose a mi lado-: tengo que hablarle de algo muy personal; he de darle una noticia, hijo mío.
Pronto me pareció que mistress Gudmige no era siempre todo lo agradable que podía esperarse, dadas las circunstancias de su residencia en aquella casa.
Todo lo encontré igual, excepto que quizá me pareció un poco más pequeño. Mistress Gudmige nos estaba esperando a la puerta, como si no se hubiera movido de allí nunca.
-Nunca hubiera pensado -dijo mistress Micawber, cuando subió con niño y todo a enseñarme mi habitación, y sentándose para tomar aliento- antes de mi matrimonio, cuando vivía con papá y mamá, que me vería en la necesidad de tomar un huésped.
A pesar de las fatigas de la iniciación amorosa, su cutis parecía de rosa muy fresca, como parecía de seda lasa fina su cabello, recogido en moño griego, saliente y firme. Si mistress Gladys tenía las ideas largas, no podía decirse que tuviese el pelo corto.