misal

misal

1. s. m. RELIGIÓN Libro litúrgico que contiene las ceremonias, oraciones y lecturas para celebrar la misa el sacerdote leyó unos párrafos del misal . códice, devocionario
2. ARTES GRÁFICAS Letra de tamaño intermedio entre el peticano y la parangona.

misal

 
adj.-m. rel. Díc. del libro litúrgico que contiene las ceremonias, oraciones y lecturas para la celebración de la misa.

misal

(mi'sal)
sustantivo masculino
libro pequeño en el que se encuentran las oraciones y lecturas para la misa la lectura del misal
Traducciones

misal

missel

misal

missal

misal

messale

misal

missaal

misal

Missal

misal

Mszał

misal

Missal

misal

SMmissal
Ejemplos ?
Fermín tenía ya el altar arreglado, dos velas encendidas, el misal en el atril abierto y sobre una mesita, que había a la derecha en el presbiterio, las vinajeras, la campanilla y una palmatoria.
Los chiquillos, entonces, se apretaban alrededor del gran atril, se subían al entarimado del chantre, abrían el misal; y otros, de puntillas iban a meterse en el confesonario.
Más Alcaides he tenido Que el castillo de Milán, Más guardas que Monumento, Más hierros que el Alcorán, Más sentencias que el Derecho, Más causas que el no pagar, Más autos que el día del Corpus, Más registros que el Misal, Más enemigos que el agua, Más corchetes que un gabán, Más soplos que lo caliente, Más plumas que el tornear.
Brillando la hermosa luz »Al templo el obispo venga »Con calonjes y arciprestes »Vestidos de ricas sedas; »Ca debe dar bendición »A las armaduras vuestras, »Decir misa, comulgarvos »Y después de esta facienda »Con el su santo misal »Daros en última oferta »Retorno de bendiciones »Que son celestiales prendas.
Porque amén de que lo sacan a uno de quicio con el eterno difuntear (páseme la Academia el verbo), son las viudas hembras que gastan más letra colorada que misal gregoriano, más recúchulas que juez instructor de sumario, y más puntos suspensivos que novela romántica garabateada por el diablo.
Bula que promulgo el misal romano de 1570 acorde con el Concilio de Trento I. Desde el primer instante en que fuimos elevados a la cima del Apostolado, aplicamos con gusto nuestro ánimo y nuestras fuerzas y dirigimos todos nuestros pensamientos hacia aquellas cosas que tendieran a conservar puro el culto de la Iglesia y nos esforzamos por organizarlas y, con la ayuda de Dios mismo, por realizarlas con toda la dedicación debida.
¿Y qué trae La Tertulia? -Pues, trae, primeramente, una carta con muchos latinajos. -Tomados de algún misal. -Después, unos versos...
Al abrir por tercera vez el misal dieron con estas palabras de Cristo: El que quiera venir en pos de mí, renuncie a si mismo, tome su cruz y sígame .
¿Y para qué sirve, me dirá otra especie de lectores, ese gran librote, esa especie de misal, tan rico y tan enorme, tan extranjero y tan raro?
Dicen los ejemplos y el misal que el Señor no se rió ni una merita vez; pero aquí sí li agarró la risa, y le dijo a Peralta: "Hombre, Peralta; ¡otro como vos no nace, y si nace, no se cría!
Y como, entre otras decisiones del Santo Concilio de Trento, nos incumbiera estatuir sobre la edición y reforma de los libros sagrados -el Catecismo, el Misal y el Breviario- después de haber ya, gracias a Dios, editado el Catecismo para instrucción del pueblo y corregido completamente el Breviario para que se rindan a Dios las debidas alabanzas, Nos parecía necesario entonces pensar cuanto antes sobre lo que faltaba en este campo: editar un Misal que correspondiera al Breviario, como es congruente y adecuado (pues resulta de suma conveniencia que en la Iglesia de Dios haya un sólo modo de salmodiar, un sólo rito para celebrar la Misa.
Oída la misa y habiendo estado en oración hasta la hora de tercia, el sacerdote, a ruegos de San Francisco, tomó el misal y, haciendo la señal de la cruz, lo abrió por tres veces en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.