mirarse

mirarse

(mi'ɾaɾse)
verbo pronominal
1. dirigir la vista hacia un punto ¡Mírate en el espejo!
2. procurar decir o hacer algo que resulte conveniente Se mira mucho de pronunciar ese nombre en mi presencia.
3. tomar a alguien de ejemplo Mírate en tu hermano.
Traducciones

mirarse

look at each other, to look at oneself
Ejemplos ?
¡Azofaifas los que fueron luceros matutinos y estrellas polares! ¡Los que fueron espejos donde bajaban a mirarse ángeles y serafines!
Diego Muñoz Torreno y expuso quan conveniente sería decretar que las Cortes generales y extraordinarias estaban legítimamente instaladas que en ellas reside la soberanía: que convenía dividir los tres Poderes Legislativos, Ejecutivo y Judicial, lo que debía mirarse como base fundamental al paso que se renovase el reconocimiento del legítimo rey de España, el Sr.
Concluyó manifestando que uno de los diputados traía preparado un trabajo sobre este importante asunto, que podía mirarse como una minuta del decreto que convenía sancionar sobre estos puntos.
Dichosos los que aguardan A su playa feliz llegar en ella, Y el tiempo cuentan que en mirarse tardan Bajo el benigno sol de Italia bella.
Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a luz un nuevo periódico semanal, con el título de Gaceta de Buenos Aires, el cual sin tocar los objetos que tan dignamente se desempeñan en el Semanario del Comercio, anuncie al público las noticias exteriores e interiores que deban mirarse con algún interés.
Las amorosas palabras del sevillano galán pronto la harán olvidarse de su cariño quizá. Pronto al mirarse señora, pues nunca pensara tal, un amo en él, no un amigo, con desdén recordará.
Sócrates: Un ojo, que quiere verse a sí mismo, debe mirarse en otro ojo, y en esta parte de ojo, donde reside toda su virtud, es decir, la vista.
En la situación de la Provincia Oriental, esto último no era posible sin declaración expresa y ello es lo que motivó la segunda ley Fundamental que ha de mirarse precisamente por eso como complementaria de la primera y no como contradictoria.
Un día ella caminaba a mi lado. El sol le daba de frente. Para poder mirarse hacía una gran guiñada. El otro ojo muy abierto parecía haber visto la alegría.
Después de aquella funesta y desgraciada en que Felipe de Urre con una temeridad superior a los obstáculos, que la naturaleza y la incertidumbre de los datos oponían a la realización de sus designios, hizo heroicidades capaces de honrarlos si hubieran tenido mejor objeto; debe mirarse como la más memorable la de Martín Poveda, que produjo la que en 1559 emprendió don Pedro Malaver de Silva, reducida a haber salido de la Borburata y llegado a Barquisimeto después de haber andado vagando un año a la ventura por los inmensos llanos del río de San Juan, sin otro fruto que el desengaño, el escarmiento y el abandono de los suyos.
La vecindad de Guayana había, desde el principio de su establecimiento, defraudado mucho a sus progresos, y la conservación y seguridad de aquella provincia contra las incursiones de los holandeses puede mirarse desde entonces como una de las trabas incompatibles con los adelantamientos de Cumaná.
así como panteística, tan sutiles y universales, que son alegría, placer, sin parecer pecado. Lo que se desea es ir a mirarse en los ojos del mundo como en un espejo.