Ejemplos ?
Volveré a encontrarlos como hoy en el momento de ir al combate! ”. ¡Pero mirad!... Ni un hombre quedó entre vosotros para tenderme la mano cuando combatía...
Y llegaron, y dijo: «Comuneros Que desdorar quisísteis la corona, La clemencia de Cárlos os perdona, De Simancas salid, pero mirad.
Vuestro lenguaje, vuestro andar, ¿no son buenos? Mirad pues y ved el inundo, si no aparecen los montes, los valles: ved para instruiros”, se les dijo.
Rápido el tiempo se me huye y cada instante me arguye las pesadumbres que os doy. Mañana me hago a la vela; mirad qué habéis de mandarme.
Como continuaba de rodillas le preguntó el cura lo que hacía. -¡Oh! padre mío -respondió-, mirad lo que me ha dicho el niño Jesús. He visto tu buena voluntad y es suficiente.
LA MONJA Ved qué decís, caballero, que yo no he sido hasta ahora tornera, y lo soy este año por muerte de sor Leoncia. DON JUAN ¿Murió la pobre? LA MONJA Murió. Mas mirad que se prolonga la conversación y... DON JUAN Es cierto. Si fuerais vos...
Trae además para mí vuestro álbum más alta prez que ambiciona la altivez de mi ingenio baladí: jamás fué par el neblí con el águila; y buen juez de mí mismo, si esta vez hasta estas hojas subí, mirad que me alzó hasta aquí vuestra regia esplendidez.
Si con tanta libertad guardáis mi puerta y mi calle, ¿quién hará al vulgo que calle, o estime mi honestidad? Si bien me queréis, mirad mi fama y reputación que es forzosa obligación que al bien amar corresponde.
DON JUAN Pues ahora, dadme licencia, porque, como llegué anoche, tengo algunas dependencias precisas a que acudir. DON LUIS Mirad si yo puedo60 en ellas serviros.
- Tomad ─les dijo Antoine─. Y mirad, ahora ella comienza a volver a vivir. En efecto, la muerta se había puesto a mover los labios y los dedos, y al final entreabrió un poco los ojos.
Por eso Tulio las llamaba espejo de las costumbres, y una viva imagen de la verdad, altísimo atributo, en que corre parejas con la historia; mirad si es digna de corona y gloria.
Tú solo no has olvidado »A tu rey: toma, y á Dios.» A estas palabras el alma Entre mil congojas dió. Mirad, con esta receta (237) Hice yo la confeccion De estas píldoras que llevo En esta caja: y con dos Que tomo cada cien años Otros cien años me doy.