milesio

milesio, a

1. adj. HISTORIA De Mileto, antigua ciudad de Jonia.
2. s. HISTORIA Persona natural de esta antigua ciudad.
Ejemplos ?
Arriano de Nicomedia, sin embargo, dice que era una colonia de Mileto. Los hallazgos arqueológicos permiten confirmar su origen milesio y su fundación puede ser fechada hacia el siglo VI a.
En 1994 la Municipalidad estaba integrada así: Alcalde Municipal Hilario Aguilón Velásquez, Sindico Cruz Castro Lucas. Milesio Alónzo López, Victoriano Gómez Lucas, Concejales: José Mencho Jiménez, Leonardo Vaíl Hernández, Lorenzo Ramos y Ramón de Jesús Castro Vásquez.
La mayoría de los historiadores lo presentan como genuino milesio (aunque, según Diógenes Laercio, doxógrafo griego, fue admitido en la ciudad jonia de Mileto, a orillas del mar Egeo, después de ser expulsado de Fenicia junto con Nileo).
En la batalla que tuvo lugar en el territorio de Atarneo, en la población de Malene, el milesio cayó prisionero y fue conducido a Sardes, donde sufrió empalamiento por orden de Harpago.
Asimismo es muy conocida la leyenda acerca de un método de comparación de sombras que Tales habría utilizado para medir la altura de las pirámides egipcias: el milesio se percató de que se podría saber la altura exacta de las pirámides midiendo la sombra de estas en el momento del día en que su sombra era más o menos de igual tamaño que su cuerpo.
También puede encontrarse carácter milesio en los Factorum Memorabilium Libri de Valerio Máximo y en los dos Plinios, el el Viejo y el Joven, pero sobre todo en Aulo Gelio y sus Noctes Atticae, un revuelto de anécdotas, recuerdos, breves tratados gramaticales y lingüísticos y casos admirables dignos de ser contados.
Según el historiador griego Heródoto de Halicarnaso, Aliates atacaba el territorio milesio año tras año, pero se limitaba a saquear campos y cultivos.
En el monumento han sido sustituidas por copias. La decoración es seguramente obra de un artista milesio. Las dos figuras demoníacas, con facciones en parte de mujer y en parte de pájaro, figuradas en las extremidades de las dos placas, se interpretaron al principio como las Harpías en el acto de aferrar a Cleopatra y Mérope, las huérfanas del mítico rey licio Pandáreo.
Se trata de dos antepasadas ilustres, o de las diosas Deméter y Perséfone, o acaso de una Perséfone duplicada, en compañía de las tres Moiras. El estilo es jónico, y más precisamente milesio.
La itálica tuvo por su autor, y corifeo a Pitágoras Samio, de quien, según es fama, tuvo principio el nombre de Filosofía, porque llamándose antes sabios los que en algún modo parecía que se aventajaban a los otros con el buen ejemplo de su vida, preguntado éste qué facultad era la que profesaba, respondió que era filósofo, esto es, estudioso y aficionado a la sabiduría, pues el manifestarse por sabio parecía acción muy arrogante y altanera El príncipe y jefe de la secta jónica fue Thales Milesio, uno de aquellos siete que llamaron sabios.
Su cuento milesio irracional, rebosante de magia, de cosas inverosímiles, empieza con la conexión necesaria, novelística, de los destinos de Lucio y Aristómenes: estos se ven unidos por la ciudad de Hípata, donde ambos hallarán la magia.
Muerto Rómulo, le honraron como a dios Reinando Rómulo, escriben que vivió Thales Milesio, uno de los siete sabios, que después de los teólogos poetas (entre quienes el más famoso e ilustre fue Orfeo) se llamaron sofos, que en latín significa sapientes (sabios).