Ejemplos ?
Durante siglos fue uno de los "mentideros de la villa", denominado popularmente "Gradas de San Felipe", en alusión a la advocación del convento.
Algunos de los puntos de reunión habituales en el Madrid de Carlos III (o mentideros) eran la Real Casa de Postas (la Estafeta o, como se denominaba popularmente, el Corralón) ubicada detrás de la Casa de Correos, las "losas de Palacio" en el patio del antiguo Alcázar, el "archivo de novedades", y el mentidero de los "Representantes" en la calle León.
A pesar de tener vida familiar,(el rey adoraba a sus hijas, jugaba y paseaba con ellas a menudo), José I tenía,según los mentideros lisboetas,una pretendida amante,que no sería otra que la bellísima Doña Teresa Leonor Távora, desposada con su sobrino Luis Bernardo, heredero de la casa de Távora.
Las agencias de noticias de entonces eran las plazas llamadas mentideros en la Corte: las Gradas de San Felipe, especializadas en asuntos militares y de gente de armas y muy cerca de la calle del Correo, donde llegaban las postas con las noticias; las Losas de Palacio, de donde se extraían las noticias sobre rey, familia real y nobleza, y el Mentidero de Representantes, donde solían juntarse las gentes del teatro: artistas, actores, poetas y escritores, situado en la confluencia de las calles Prado y León.
Flaubert ocupó el lugar de la figura paterna. Tanto es así, que incluso se llegó a decir en algunos mentideros parisinos que Flaubert era el padre biológico de Maupassant.
Las fiestas celebradas en sus recintos eran ajenas al pueblo, y en algunas ocasiones fueron objeto de escarnio público en los denominados mentideros.
Es poco probable, ya que la mayoría de los amoríos han sido confirmados a través de la correspondencia privada y muchos eran conocidos en los mentideros de Hollywood, pero se mantenían lejos de los periódicos para no perjudicar las carreras de las actrices.
Desde siempre sus intrépidas hazañas y sus aventurados amoríos constituyeron la comidilla del día en los mentideros constantinopolitanos.
os mentideros de la capital de España fueron enclaves fijos donde los madrileños del siglo de oro se reunían para conversar, recabar información y compartir chismorreos, practicando un primitivo "periodismo oral".
Los más conocidos mentideros de la Villa de Madrid fueron: El de los representantes. Situado en un ensanchamiento que tenía la calle del León, en pleno barrio de las letras, y que respondía al nombre de plazuela del León.
Si Fire Down Under es la obra cumbre de los primeros Riot y Thundersteel el disco por el que siempre han sido venerados en todos los mentideros del metal, Inishmore podría cerrar el triunvirato perfecto, para conocer las distintas etapas de la banda de Mark Reale.
Guille Mostaza y Santi Capote se establecen como Ellos en Madrid, 1999, fecha en la que graban su primera y única maqueta Deberías cambiar de opinión, grabada en el dormitorio de Guille usando un cuatro pistas y algo de equipo prestado. Se graban 300 casetes que se extienden como la gripe en los mentideros musicales más inquietos del momento.