meditabundo


También se encuentra en: Sinónimos.

meditabundo, a

adj. Que medita o reflexiona en silencio en actitud meditabunda contemplaba el mar. absorto, pensativo

meditabundo, -da

 
adj. Que medita, cavila o reflexiona en silencio.
Sinónimos

meditabundo

, meditabunda
adjetivo
Traducciones

meditabundo

pensive, thoughtful

meditabundo

ADJpensive, thoughtful
Ejemplos ?
Cariacontecido y meditabundo andaba nuestro hombre el día en que penetramos en el ventorrillo, y razón más que sobrada tenía nuestro hombre para andar con el cuerpo desazonado, pues al ir el día anterior al pueblo a decirle a Clotilde una vez más que no habíase casado él como Dios manda y la Santa Madre Iglesia dispone, para vivir en su casa más solito que la una, habíale respondido aquélla con acento de enérgicas inflexiones: -No y no, y catorces veces no.
Y el doctor B ordenó al escribano poner constancia de mi negativa, y que la declaración quedara en suspenso hasta que él proveyera lo conveniente, en derecho ó en torcido. Fir- mé, y me retiré meditabundo ante el conflicto de deberes que para m surgía.
Y absorto en tan triste idea Sombrío y meditabundo Quedó en silencio profundo Y en profunda distraccion, A su oscura incertidumbre Solucion buscando en vano, Las píldoras en la mano, Y el miedo en el corazon.
La señá Frasquita inclinó la cabeza sobre el pecho con aire meditabundo, y, tras algunos instantes de reflexión, díjole a su marido con voz imperativa: -Pos hay que darle esos parneses ar señó Hermenegildo, manque tengamos que empeñar jasta el mote; hay que buscar esos parneses manque sea der centro de la tierra pa sacar a ese hombre de su atollaero.
Sunium extiende la azulada sombra de su alto promontorio sobre el lecho de las calladas ondas, y en la cumbre blanco se eleva de Minerva el templo, donde Platón meditabundo entabla coloquios con las musas del silencio.
Cabeza de Cobre llegó esa noche a su habitación más tarde que de costumbre. Estaba grave, meditabundo, y contestaba con monosílabos las cariñosas preguntas que le hacía su madre sobre su trabajo del día.
Al cruzar el vestíbulo divisó tras la verja de hierro un grupo de penados. Su semblante cambió de expresión y se tornó grave y meditabundo.
Aquel individuo meditabundo seguía contemplando el vestuario de la noche recién llegada y el de la exuberante metrópoli que desde la ventana del departamento relucía.
Lucía estaba extasiada: solo en aquel día de angustias, en aquella tarde de tristes y amargas reflexiones, su espíritu meditabundo en aquel momento contemplaba detenidamente tan maravillosa perspectiva; tan cierto es que los corazones felices y contentos, poco se prestan a la meditación.
Tal vez al impulso fiero de este recuerdo fatal, hasta la fe en que naciste intentas abandonar: y triste y meditabundo, sin reposo y sin solaz, tu tristeza es tu alimento y tu esperanza la mar.
– ¿Contra qué me previene? –dijo meditabundo, con sus ojos clavados en el fuego y volviéndose hacia mí sólo de vez en cuando–, ¿cuál es el peligro?
Cuando la noticia de lo que había pasado llegó a oídos del Melindres, ilustre unigénito del Calderero, que llegó por conducto de Joseíto el Tulipa, uno de sus compadres de más alta jerarquía, quedose meditabundo el muchacho, enarcó las pobladas cejas, rascose sin necesidad la cabeza, echándose al hacerlo, sobre la frente el amplísimo pavero, y murmuró con voz de un tantico alcoholizadas inflexiones: -Pos lo siento, chavó, porque eso puée traer su miajita de cola.