mazmorra


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mazmorra

(Del ár. matmura.)
s. f. Prisión subterránea u oscura los presos estaban en las mazmorras de los castillos. calabozo, trena

mazmorra

 
f. Prisión subterránea.

mazmorra

(maθ'mora)
sustantivo femenino
celda subterránea en una fortificación la mazmorra del castillo
Sinónimos

mazmorra

sustantivo femenino
calabozo*, celda, cija (Aragón).
Traducciones

mazmorra

Verlies, Kerker

mazmorra

dungeon

mazmorra

žalář

mazmorra

fangekælder

mazmorra

vankiluola

mazmorra

donjon

mazmorra

tamnica

mazmorra

地下牢

mazmorra

지하 감옥

mazmorra

kerker

mazmorra

fangehull

mazmorra

loch

mazmorra

masmorra

mazmorra

fängelsehåla

mazmorra

คุกใต้ดินในปราสาท

mazmorra

zindan

mazmorra

ngục tối

mazmorra

地牢

mazmorra

地牢

mazmorra

צינוק

mazmorra

SFdungeon
Ejemplos ?
Los hombres cayeron con tal furor sobre él, y le golpearon tan reciamente, qué en pocos minutos perdió el sentido. Cuando despertó, estaba en el fondo de una mazmorra oscura, adolorido.
Luego a latigazos le obligaron a subir los escalones de piedra de la mazmorra, a latigazos cruzó los negros corredores y después entró a un sendero enarenado.
Es noble, es valiente, en una mazmorra iba a perecer de enfermedad y de pena, de frío, de hambre y de sed: yo le doy la libertad, riquezas, mi mano: ¿quién rehusa estos dones?
Los nuesos fidalgos mal endotrinados el su blasón afincan en tuerto facer al amigo e deudo, e desapropiar teneres del próximo; e item mais, con los sus peculios en mazmorra escura les asepoltar, por arte de leixes mercadas a cohecho; ca justicia e premáticas sanctimoniosas, ogaño se mercan ansí de ordinario.
Apenas empezó a colorear el alba cuando puso su paternidad los huesos de punta, y seguido de dos o tres frailes que encontró en el claustro se encaminó a la mazmorra con la firme decisión de poner en libertad al prisionero.
Pues alza De sus ruinas lastimosas Ese templo cuya afrenta A ira y lástima provoca Saca a la infeliz España De la profunda mazmorra En que aherrojada la tiene La iniquidad de la Europa Despierta en sus hijos viles Aquel sentimiento de honra Que un tiempo los alentaba Al laurel y a la victoria; Y entonces quizá se anime Mi voz trabajada y ronca, Y a lucir vuelva en mi frente Del Genio la sacra antorcha.
Y aunque fueses de la especie de los coléricos o de la de los voluptuosos, o de los fanáticos de su fe o de los vengativos: Al final todas tus pasiones se convirtieron en virtudes y todos tus demonios en ángeles. En otro tiempo tenías perros salvajes en tu mazmorra: pero al final se transformaron en pájaros y en amables cantoras.
Sangre vio en su vestido y en su velo, Que en sangre se tiñó la gruta y senda Al rodar la cabeza por el suelo En temblor frío y convulsión horrenda. A lóbrega mazmorra es arrastrada Por seis esclavos negros...: ¡ah...!
(Os ruego no me tachéis de apasionado porque CERVANTES me haya dedicado muchas de sus bellas páginas.) Si en la extremada pobreza, engendradora del hambre, la miseria y las desgracias, que al infeliz de contínuo acosan, un humilde hijo mío ha sabido elevar hasta mi sus cantos y armonizar sus acentos, al ofrecerme un tributo mucho más bello y precioso que mi carro reluciente é indómitos caballos; si en la hedionda mazmorra, funesto encierro para mi alma que á volar aspira, su bien cortada pluma supo verter raudales de deslumbradora poesía, mucho más agradables y ricas que las linfas del dorado Pactolo, ¿por qué le hemos de negar la superioridad y no darle la victoria cuál á ingenio el más grande que los mundos vieron?
Lo que es ahora una tenebrosa mazmorra era entonces un naranjal, de las mismas dimensiones que el patio que se ha construido encima.
Solían divertirse en sacar de su mazmorra a uno de éstos, a quienes desde días antes privaban de alimento; sentarle a la mesa, ofrecerle algún exquisito manjar, y cuando iba a engullirlo, sollozando y aullando de contento, se lo quitaban de la boca y le vertían en ella la ardiente cera de los hachones que alumbraban la orgía.
Poner al siguiente día pensaba el útil aviso en la cesta que el preciso sustento me conducía. Vencióme tenaz modorra, más fuerte que mi cuidado: desperté maravillado, fuera ya de la mazmorra.