matarse


También se encuentra en: Sinónimos.

matarse

(ma'taɾse)
verbo pronominal
1. perder la vida de manera involuntaria Se mató en un accidente de avión.
2. trabajar sin descanso matarse de sol a sol
Traducciones
Ejemplos ?
Es la acción más infame del entendimiento, por ser hija de tan ruines padres como son ignorancia y miedo: dos vicios en cuyo matrimonio no se ha visto divorcio, pues quien tiene miedo ignora, y quien ignora, tiene miedo. Sólo deseo saber dónde halla el valor para matarse -91- quien no le tiene para aguardar que le maten.
Si lo redujo a la arismética de la cobardía, y juzgó por muchas muertes muchos días de vida sujetos, y quiso antes una que muchas, quien se confiesa medroso de vivir sujeto, ¿cómo calificará el matarse de miedo de no sujetarse?
Luego murmuró: -¿Qué hizo usted, padre? -Comprendí que el juez Traitering tenía razón de querer matarse. Él no quería destruir el hombre que llevaba en sí, sino a la fiera despierta en él.
Polavieja ha tenido dos acciones brillantes en su traída del gran Cordón de Carlos III al tirano Díaz; justo era que le aplaudieran los que han aplaudido a Bernardo Reyes, asesino de Ramírez Terrón y antes de la matanza de Monterrey. Matarse por un candidato es una tontería.
27º Otrosí: Que por cuanto de matarse vacas y terneras hembras ha venido o podría venir (la) falta en el dicho ganado, en mucha diminución / disminución, ordenaron e mandaron que el obligado(3) no mate vacas hembras y terneras y que, cuando hubiere de matar el obligado 3 el ganado, no lo haga sin estar presente el dicho Diputado, para que el tal lo haga matar, (y) que sea suficiente (la revisión), so pena de diez pesos por cada vez que lo contrario hiciere, aplicados en la forma dicha.
Abuelos suyos, nobles y gloriosos, habían debido enormes sumas a gentes que no eran sus iguales, sin pensar por esto en matarse. Cuando los acreedores le cerrasen sus puertas y los prestamistas le amenazaran con el escándalo ante los tribunales, el conde de Sagreda, haciendo un esfuerzo, se arrancaría de la dulce existencia de París.
Te haré apalear como a un esclavo si alguien me informa que te ve en compañía de esa maldición de Alá. Dais se inclinó respetuosamente. Estaba perdido. No le quedaba otro recurso que matarse o partir para Java. Lo pensaría. ¡Ah!
Como aparecen de repente las tempestades, suscitadas por los sonoros vientos en ocasión en que los caminos están muy secos y se levantan nubes de polvo; así entonces unos y otros vinieron a las manos deseando en su corazón matarse recíprocamente con el agudo bronce por entre la turba.
¡En verdad, perezca yo sin nombre, infamado, desterrado de la patria, sin hogar, fugitivo y vagabundo por la tierra, y ni la tierra ni el mar reciban mis carnes muertas, si soy un malvado! En cuanto á ésta, no sé si el temor la ha impulsado á matarse.
Catón podemos preferir Marco Régulo, en atención a que Catón jamás venció en campal batalla a César, siendo así que César había vencido a Catón, el cual, viéndose vencido, no quiso postrar su orgullosa cerviz sujetándose a su albedrío, y por no rendirse quiso más matarse a si propio...
Entre todos sus varones insignes en virtud, armas y letras, no hacen alarde los romanos de otro mejor que de Régulo, a quien ni la felicidad le perdió; pues con tantas victorias murió pobre, ni la infelicidad quebrantó su constante ánimo, puesto que volvió sin temor a una servidumbre tan fiera, sólo por atender la felicidad de su patria; y si tales hombres, acérrimos defensores de Roma y de sus dioses (a quienes adoraban con el mayor respeto, observando religiosamente los juramentos que por ellos hacían), pudieron quitar la vida a sus enemigos, atendiendo el derecho de la guerra, éstos, ya que la veían conservada por la piedad del vencedor, no quisieron matarse a sí propios...
Dirán que se debe temer que el cuerpo, sujeto al apetito sensual del enemigo, convide y atraiga con él demasiado regaló al alma a consentir en el pecado; y por eso añaden que debe matarse uno a sí mismo...