Ejemplos ?
Era una época en que vivía agobiado por el trabajo; a más de mi cátedra, dirigía el Correo, pasaba un par de horas diarias en el Consejo de Educación, y, sobre todo, redactaba El Nacional, tarea ingrata, matadora, si las hay.
Yo no sé si Alberto se lanzó ó no en esa candente arena de la política, matadora de las ilusiones y del entusiasmo, vida en que, a la postre, se ostenta joven la faz y anciano el corazón; vida de prosa y materialismo, vida de ideales, absurdos casi siempre, y en la que, como el médico que armado de escalpelo intenta adueñarse de los misterios del organismo humano, sólo se cosechan decepciones.
De la vida del siglo ponte aparte; del placer y el amigo, escoge para ti la mejor parte y métete contigo. Y cuando llegues en postrera hora a la última morada, sentirás una angustia matadora de no haber hecho nada...
Arma atroz es el ridículo, y tanto que, hasta tratándose de las cosas buenas, puede ser matadora. Por los años de 1704, un clérigo filipense, nombrado D.
Con Záher, padre de Jida Brevemente así razona: -«Yo moriré de tristezas Como flor que se deshoja, »Como arroyo que se seca, Como fuente que se agota, Como la gacela herida De la flecha matadora, »Si de Jida entre los brazos Mi pecho no desahoga Penas que de sangre son, Pues triste vivir acortan.» -«Yo no tengo (dijo Záher) Hija alguna: rica joya Me dio Alá en un hijo mío Que Giodar las tribus nombran.
Entonces el físico dijo: -Por Dios, yo no sufriré que contra derecho vosotros condenéis a muerte a este inocente mancebo, ni tampoco consentiré que este esclavo, burlando de nuestro juicio, escape y huya de la pena de su traición y maldad, porque yo os daré evidente y manifiesto argumento de este presente negocio, el cual es que, como este malvado pensase comprar ponzoña matadora y yo no creyese que a mi oficio conviene dar a ninguno causa de muerte...
Estrofa 5ª Mas luego que el enigma Llegó a saber de su fatal incesto, Con enemiga mano, La misma de su padre matadora, Arrancóse los ojos, aún más caros Que el amor de sus hijos.
¡Ved cómo estrecha el suplicante Príamo Del ya piadoso Aquiles las rodillas, Y cómo lleva a sus ancianos labios La mano matadora de sus hijos!
13 Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto dicen de vosotros: Comedora de hombres, y matadora de los hijos de tus gentes has sido: 14 Por tanto, no devorarás más hombres, y nunca más matarás los hijos á tus gentes, dice el Señor Jehová.
¡Oh tutelares númenes! ¡Al enemigo bando Lanzad la destrucción: Ate funesta, La lanza matadora de varones, La que sus armas rompe y desbarata!
Claudio Sánchez Albornoz, historiador español. Christian Sánchez, Acordeonista de Escuadron8 Cristina Sánchez, matadora de toros española.
Sin dudas, su virtud mayor: la de vivir lejos del hábito, de la matadora repetición de la costumbre.” (Esteban Peicovich) Poemas plagiados En la obra no hay creación, si nos atenemos a ortodoxas concepciones, pero sí una institución de nuevos significados para señalar cosas que pretendieron tener uno solo.