mareado

mareado, a

1. adj. Que padece mareos llegó completamente mareada a la oficina porque no había comido nada. desfallecido
2. ARTES GRÁFICAS Se aplica al ejemplar que tiene manchas producidas por descomposición del papel.

mareado, -da

(ma'ɾeaðo, -ða)
abreviación
persona que se encuentra indispuesta a causa de malestar, náuseas y pérdida del equilibrio Ayudaron a dos viajeros mareados.
Traducciones

mareado

mít závrať, trpící mořskou nemocí, trpící nevolností v letadle

mareado

luftsyg, søsyg, svimmel

mareado

merisairas, pahoinvoiva lentokoneessa, pyörryksissä oleva

mareado

koji osjeća mučninu pri letenju, koji pati od morske bolesti, omamljen

mareado

めまいがする, 船に酔った, 飛行機に酔った

mareado

뱃멀미의, 비행기 멀미가 난, 현기증 나는

mareado

flygsjuk, sjösjuk, snurrig

mareado

เมาเครื่องบิน, เมาคลื่น, เวียนศีรษะ

mareado

bị say sóng, chóng mặt, say máy bay

mareado

ADJ
1. estar mareado (= con náuseas) → to be o feel sick; (en coche) → to be o feel carsick; (en barco) → to be o feel seasick; (en avión) → to be o feel airsick; (= aturdido) → to feel dizzy
2. (= achispado) → tipsy

mareado-a

a. dizzy, light-headed.

mareado -da

adj dizzy, lightheaded, faint
Ejemplos ?
Cuando se fue, quedé mareado, exactamente como cierto día de verano, en que un poeta cordobés, Brandan Caraffa, me leyó los cuatro actos de un drama y tres metros y medio de un poema dedicado a las vacas de Siva.
Alrededor, cuanto abarcaba los ojos del fox-terrier, los bloques de hierro, el pedregullo volcánico, el monte mismo, danzaba, mareado de calor.
o perdí el sentido, pero el esfuerzo de comprender mi situación me dejó muy mareado, y recuerdo que tuve que apoyarme en el fuerte brazo de mi acompañante según me condujo desde el tejado a un espacioso aposento en el piso superior de la casa, donde insistió en que bebiese un vaso o dos de buen vino y tomase una comida ligera.
Erdosain se apoyó en una pilastra que soportaba el techo, mareado del olor a pasto seco, y con los ojos entrecerrados distinguió a Barsut, que tenía medio rostro iluminado por la verdosa claridad de la pantalla, mientras sus maxilares se movían en la luz cruda que arrojaba el mechero de la lámpara.
Sólo esto me proponía: verla, respirar su hálito de ámbar, y que acaso nuestras manos se rozasen un momento al manejar las joyas... Y me anunciaron, y, efectivamente, pasé al tocador, deslumbrado ya, mareado, febril...
Las gallinas, con las alas en tierra, jadeaban tendidas a latriple sombra de los bananos, la glorieta y la enredadera de florroja, sin atreverse a dar un paso sobre la arena abrasada, y bajo unsol que mataba instantáneamente a las hormigas rubias.Alrededor, cuanto abarcaba los ojos del fox-terrier, los bloques dehierro, el pedregullo volcánico, el monte mismo, danzaba, mareado decalor.
y aprisica, porque ya veo a las dos compañeritas que entran en él. -Cuando le digo a usted que le han mareado esas dos criaturas.
Acates hace brotar el primero chispas de un pedernal, 175 recoge el fuego en un montón de hojas, y poniéndole alrededor áridos pábulos, levanta una gran llamarada; entonces los fatigados náufragos sacan de las naves el trigo mareado y los instrumentos de Ceres, y se aprestan a tostar en la llama y a moler con piedras los granos salvados de la tempestad.
El escándalo creció y creció, hasta ser insoportable. Me sentí mareado, débil y caí... La tierra no era tierra; era como si flotara en un espacio sin dimensiones...
¡Ahora comprendo todo lo que vale V.! Casimira estaba desmayada en mis brazos. Su prima la sacó del salón, diciendo: -¡Se ha mareado! ¡Falta de costumbre!
Dar vueltas y más vueltas tratando de ver los lugares por donde emanaban aquellas amenazas... No pudo... Mareado, exhausto y sudoroso, angustiado y lleno de pánico, trémulo, cayó al piso...
No me admitió hoy Fulano, habiendo admitido a otros, o no escuchó mis razones, o en público se rió de ellas; no me llevó en el mejor lugar, sino en el peor, con otros algunos sentimientos de esta calidad, a los cuales no sé qué otro nombre poder dar sino quejillas de ánimo mareado, en que siempre caen los delicados y dichosos; porque a los que tienen mayores cuidados no les queda tiempo para reparar en semejantes impertinencias.