maravilloso

(redireccionado de maravillosos)
También se encuentra en: Sinónimos.

maravilloso, a

1. adj. Que causa gran admiración por tener alguna cualidad extraordinaria vimos un paisaje maravilloso; estoy leyendo un libro maravilloso . fantástico, magnífico horrible
2. Que no tiene explicación dentro de las leyes naturales ocurrió entonces un maravilloso suceso. portentoso, prodigioso

maravilloso, -sa

 
adj. Extraordinario, excelente, admirable.

maravilloso, -sa

(maɾa'βiʎoso, -sa)
abreviación
1. que es muy bueno o posee cualidades extraordinarias una cena maravillosa
2. que no responde a leyes naturales hechos maravillosos
Sinónimos
Traducciones

maravilloso

عجيب, عَجِيب, مُدْهِشٌ

maravilloso

поразителен, чудесен

maravilloso

meravellós

maravilloso

merveilleux

maravilloso

dásamlegur

maravilloso

素晴しい, すばらしい

maravilloso

fantastich, geweldig

maravilloso

maravilhoso

maravilloso

underbar, fantastisk

maravilloso

奇妙, 奇妙的, 绝妙的

maravilloso

báječný, úžasný

maravilloso

fantastisk, vidunderlig

maravilloso

ihana, ihmeellinen

maravilloso

čudesan, prekrasan

maravilloso

놀라운

maravilloso

vidunderlig

maravilloso

ดีเยี่ยม

maravilloso

harika

maravilloso

kỳ diệu

maravilloso

נפלא

maravilloso

ADJ
1. (= magnífico) → wonderful, marvellous, marvelous (EEUU)
tengo dos hijos maravillososI have two wonderful o marvellous children
he tenido una maravillosa ideaI've had a wonderful o marvellous idea
2. (= mágico) → magic
la lámpara maravillosa de AladinoAladdin's magic lamp

maravilloso-a

a. marvelous, wonderful.
Ejemplos ?
Los perros de patas elásticas iban rompiendo la maleza en la carrera, y los cazadores, inclinados sobre el pescuezo de los caballos, hacían ondear los mantos purpúreos y llevaban las caras encendidas y las cabelleras al viento. El rey tenía un palacio soberbio donde había acumulado riquezas y objetos de arte maravillosos.
Los niños son maravillosos, sobre todo mientras no han aprendido a hablar; su carne pura conoce tal vez lo venidero; su grasa es principal ingrediente de las brujerías; dícese que su sangre cura la lepra.
Se veía enorme. Rodeado de altas montañas, se destacaban entre ellas, dos maravillosos volcanes. Uno parecía un guerrero arrodillado ante una mujer dormida, que era lo que el otro asemejaba.
Y razón por quintales tenía el señor Paquiro al hacer tal afirmación, que no había hombre que pudiera ver tranquilo cómo la Niña, en maravillosos alardes de ductilidad, malicia y gentileza, movía de modo sensual su cuerpo, delatando en sus dulces ondulaciones hechizos y más hechizos; taconeando con habilidad suprema y electrizando a todos los en estado de responder a sus irresistibles tentaciones con sus ardientes contoneos, sus lascivas actitudes, sus espasmos dulcísimos y sus miradas en que el placer parecía hacerse letargos y centelleos.
En tanto que el sepulturero abría la zanja, una brisa fresca y retozona oreaba el rostro del muerto, quien ciertamente no debía estarlo en regla, pues sus músculos empezaron a agitarse débilmente, abrió luego los ojos y, al fin, por uno de esos maravillosos instintos del organismo humano, hízose cargo de su situación.
Casó, y cómo dicen los cuentos maravillosos, tuvo muchos hijos y casi fue feliz, pues nunca pudo olvidar las desgracias que hay en la vida y que a él le hicieron comprender que todo cambia en ella y que la vanidad es tonta.
El peregrino, que no era otro el que, tocando ligeramente en la espalda de Pulo, respondió a las ideas que formulaba en su mente, prosiguió de este modo, dirigiéndose al príncipe: -La noche se adelanta; escrito esta en los sagrados Vedas que el mundo es la patria del piadoso peregrino; las humildes chozas y los maravillosos palacios le deben una plaza en el hogar, en la mesa y en el lecho.
Miren como estamos de bien, veamos los avances maravillosos que hemos hecho y eso que algunos se enojan por ahí porque los critico nada más.
Armas de contención, y no en número suficiente, es todo lo que tienen estos soldados maravillosos, además del amor a su patria, a su sociedad y un valor a toda prueba.
La costumbre permite al amante el empleo de medios maravillosos para conseguir su objetivo y no hay ni uno solo de estos medios que no fuera capaz de perderle en la estima de los buenos si se sirviera de ellos para otros fines que no sean el hacerse amar.
Se sentaron uno junto al otro, y el mozo se puso a contar historias sobre los ojos de la muchacha: eran como lagos oscuros y maravillosos, por los que los pensamientos nadaban cual ondinas; luego historias sobre su frente, que comparó con una montaña nevada, llena de magníficos salones y cuadros; y luego le habló de la cigüeña, que trae a los niños pequeños.
En cambio, la que pasó su vida en la templanza y la pureza, tiene por compañeros y guías a los mismos dioses, y va a habitar en el lugar que le está preparado, porque hay diversos maravillosos lugares en la Tierra, y esta misma no es tal como se la figuran aquellos que acostumbran a haceros descripciones, como por uno mismo de ellos he sabido.