maraña


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maraña

1. s. f. Enredo de los hilos o del cabello el viento le alborotó tanto la melena que acabó toda en una maraña. embrollo, lío
2. Situación o asunto intrincado o de difícil salida. berenjenal
3. Terreno que por estar cubierto de maleza se hace impracticable. espesura
4. Embuste para enredar y dificultar un negocio. treta
5. Conjunto de hebras bastas que forman la parte exterior de los capullos de seda.
6. TEXTIL Tejido hecho con estas hebras bastas.
7. BOTÁNICA Coscoja, planta arbórea semejante a la encina.

maraña

 
f. Maleza (espesura).
Conjunto de hebras bastas que forman la parte exterior de los capullos de seda.
Tejido hecho con esta maraña.
fig.Enredo de los hilos o del cabello.
Lance intrincado y de difícil salida.
Embuste para enredar o descomponer un negocio.

maraña

(ma'ɾaɲa)
sustantivo femenino
1. enredo de hilos, cabellos o cosas similares una maraña de pelos
2. conjunto de plantas que crecen enredando sus ramas Atravesó la maraña valiéndose de su machete.
3. asunto intrincado de difícil solución No dejes que un problema pequeño se vuelva una maraña inmanejable.
4. mentira que se inventa para enredar un asunto una maraña de intrigas
Sinónimos

maraña

sustantivo femenino
1 maleza.
Traducciones

maraña

얽힘

maraña

SF
1. (= maleza) → thicket, tangle of plants
2. [de hilos] → tangle
3. (= enredo) → mess, tangle
una maraña de pasillosa maze o labyrinth of passages
una maraña de burocraciaa bureaucratic maze o labyrinth
una maraña de mentirasa web of lies
4. (= truco) → trick, ruse
5. (Andes) → small tip
Ejemplos ?
El túnel escogido me llevó a otro y éste a otro y luego a otro. Parecía que se iban repitiendo en círculos concéntricos y no podía huir de esa maraña.
Esta arquitectura institucional que hemos diseñado nos ha permitido enfrentar con relativo éxito la maraña institucional en la que hemos venido convirtiendo la administración pública costarricense y poder mostrar hoy avances y resultados.
La iglesia estaba construida sin duda sobre alguna elevación del terreno, ya que su fachada sucia y la vertiente del tejado, así como sus grandes ventanas ojivales, descollaban por encima de la maraña de tejados y chimeneas que la rodeaban.
La ley primero del conquistador y después “la maraña” de leyes pensadas en España y traídas a México, pocas veces tuvieron el objetivo de regular el desarrollo equitativo y justo de los súbditos de la Corona en La Nueva España.
No le osé decir nada porque estaba el señor don Lope delante; volví en casa de mi huéspeda, que me dijo haber contado a doña Estefanía cómo yo sabía toda su maraña y embuste, y que ella le preguntó qué semblante había yo mostrado con tal nueva, y que le había respondido que muy malo, y que a su parecer había salido yo con mala intención y peor determinación a buscarla.
Y he aquí cómo Cayetano de Noriega, muy servidor de ustedes, no pudiendo dudar de la sinceridad de esas adhesiones, y entregandose rendido a la elocuencia de la lógica que se le pone enfrente, se ha forjado una maraña que ha concluido por marearle; he aquí porqué, cansado de bregar con ella, la somete a la paciencia de sus lectores; mientras, descargada de este estorbo su razón, pasa con más tranquilidad al examen de otros puntos menos difíciles y no por ello menos importantes.
Embebido hallábase una noche el insigne Reinaldo en la maraña de ruidosa litis, de que era parte, y, a tiempo que pasaba de Las Pandectas a El Digesto y de los fueros a las pragmáticas, oyó que Timbre de Gloria, con voz triste y suplicante, le dijo al oído: ¿Pero qué, maestro?
Los dos espejos laterales de la ventana, al copiarse, reflejaban con un tinte verdoso de cadáver descompue sto mi fisonomía horriblemente desfigurada y pálida, el perfil adelgazado por el sufrimiento de los días anteriores y la maraña de la descuidada barba.
Escuchar a mi joven compañero incursionar con conocimiento en la fría maraña de la teoría para buscar desde el ángulo de sus convicciones el planteamiento que limpiamente expone sobre el proceso revolucionario chileno.
Este sí que podía llamarse el hijo del amor. Blanquita estaba trastornada: en su cabeza se anudaban en maraña de confusiones, Carlitos, bebé y la "Virgen María".
Los árboles de los bulevares, sin hojas, formaban como una maraña color violeta en medio de las casas, y los tejados, todos relucientes de lluvia, reflejaban de modo desigual según la altura de los barrios.
La mañana de otoño era tan primorosa; el sol brillaba con tal dulzura, con el relucir pálido de un disco de oro acabado de bruñir; el aire tenía una elasticidad tan suave, y los matorrales estaban de tal modo engalanados con la maraña carmesí de las barbas de capuchino, que el paseíllo, lejos de molestar, era un tónico.