mansalva


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mansalva

loc. adv. Se usa para indicar sin peligro, con decisión y seguridad en la expresión a mansalva los revolucionarios entraron a mansalva en el palacio presidencial.

mansalva, a

 
loc. adv. Sin ningún peligro; sobre seguro.

mansalva

(man'salβa)
en gran cantidad regalos a mansalva
Sinónimos
Traducciones

mansalva

mansalva

mansalva

SF a mansalva (= mucho) → in abundance; (= a gran escala) → on a large scale; (= sin riesgo) → without risk
gastan dinero a mansalvathey spend money as if there were no tomorrow
ese profesor suspende a mansalvathat teacher fails pupils left, right and centre
le dispararon a mansalvathey shot him before he could defend himself
estar a mansalva de algoto be safe from sth
Ejemplos ?
Diré sólo en descargo mío, que como no hablo ex-cátedra, ni ex-tribuna, sino que escribo sentado en mi poltrona, saldré como pueda del paso, dejando que los retóricos apliquen a mansalva a este mi discurso su infalible fallo literario.
Si hay alguna diferencia, ésta es sin duda a favor del último, porque en su rebelión contra las leyes juega todo lo que es más caro al hombre: su vida, su libertad; mientras aquellos obran a mansalva, cobárdemente, escudados por su fortuna y su posición social.
En años recientes, además de nuestro pueblo, conocen de la agresión directa Panamá, donde los «marines» del Canal tiraron a mansalva sobre el pueblo inerme; Santo Domingo, cuyas costas fueron violadas por la flota yanqui para evitar el estallido de la justa ira popular, luego del asesinato de Trujillo; y Colombia, cuya capital fue tomada por asalto a raíz de la rebelión provocada por el asesinato de Gaitán.
Ese pueblo debe soportar los embates de la técnica norteamericana, casi a mansalva en el sur, con algunas posibilidades de defensa en el norte, pero siempre solo.
Yo les recomiendo a que entren en Google y busquen el editorial de "La Nación", del día siguiente cuando relata casi épicamente la actitud de quienes luego resultaron ser asesinos a mansalva de estos dos militantes sociales.
Prendióle mi amo la siguiente noche, desnudo en la cama: que si vestido estuviera, yo vi en su talle que no se dejara prender tan a mansalva.
Todos conocen al imitador y admirador de Augusto, al discípulo de Maquiavelo, como un político astuto, sin escrúpulos, inclinado a los malos procedimientos gubernativos, en vez de la honestidad del mando; que tiene de los hombres la idea pesimista de que son moralmente corrompidos, y del hombre de estado el concepto de que es grande el que oprime y explota los pueblos con mayor suma de habilidad, cinismo y provecho, que habla mucho de patriotismo, de libertad y de moral, con la convicción de que esas piedras angulares de las sociedades civilizadas son instrumentos admirables para engañar a los cándidos, encadenar a los pueblos y explotarlos a mansalva...
Esto en cuanto a malhechores; en cuanto a otros motivos menos culpables, Pereda, el gran Pereda, cuenta con mucha gracia un hecho harto común, que sitúa en su imaginaria Ficóbriga, donde un galán hacía de fantasma para visitar todas las noches a mansalva a una viuda alegre de cascos y solazarse, con ella, sin temor de aguafiestas.
Había dos clases de militares —y nosotros los conocemos bien—: los militares como Sosa Blanco, Cañizares, Sánchez Mosquera, Chaviano (GRITOS), que se caracterizaron por el crimen y el asesinato a mansalva de infelices campesinos.
En el trayecto cae de la cabalgadura que lo lleva, la cual, espantada con el ruido que producen las cadenas que sujetan al venerable prócer, lo arrastra por largo trecho, acribillándole con los guijarros de la senda las carnes allagadas, magullándole el rostro, fracturándole el cráneo; pero dejándolo todavía con aliento para que la ignorancia de un curandero, en el afán de hacerle una sangría, lo degüelle a mansalva: apoteosis de suplicio digna de tan esclarecido varón.
Luzardo sonrió compasivo; pero, insistiendo en el propósito de sondear al compañero inquietante, agregó, sin perderlo de vista: —Dicen que es una mujer terrible, capitana de una pandilla de bandoleros, encargados de asesinar a mansalva a cuantos intenten oponerse a sus designios.
Franceses y españoles dispararon sus armas a un mismo tiempo, sembrando la tierra de cadáveres: la caballería aprovechó este momento para llegar al pie de la muralla, presumiendo sin duda poderla saltar con sus impetuosos bridones: centenares de piedras derrumbaron a caballos y jinetes: éstos empezaron, por su parte, a degollar a mansalva, y en aquel supremo tumulto, en medio de aquel estrago, de aquel torbellino, de aquella confusión, he aquí que estalla, por último, el tremendo cañonazo, produciendo un estampido fragoroso y llevando la muerte a sitiados y sitiadores.