maniqueo

maniqueo, a

1. adj. Del maniqueísmo.
2. RELIGIÓN Que sigue esta doctrina.
3. FILOSOFÍA Que reduce la explicación de la realidad a dos principios opuestos.

maniqueo, -a

 
adj.-s. Que profesa el maniqueísmo.
adj. Relativo a él.
Traducciones

maniqueo

/a
A. ADJ
1. (Hist) → Manichean, Manichaean
2. (= simplista) → black and white
3. (= extremista) → extremist
B. SM/F
1. (Hist) → Manichean, Manichaean
2. (= simplista) person who tends to see things in black and white terms
Ejemplos ?
Francisco de Rioja citaba por extenso a Lucas de Tuy, encarnizado enemigo de los herejes de León, a quienes confundía con los cátaros o albigenses, quien todavía a comienzos del siglo XIII sostenía en De altera vita fideique controverssis adversus Albigensum errores, que la costumbre de representar a Cristo en la cruz con tres clavos era de origen maniqueo y que había sido introducida en la Galia por los albigenses y en León por un francés de nombre Arnaldo.
Se trata de una corriente crítica hacia al menos tres direcciones fundamentales: 1) contra los anteriores modelos de escritura dramática: se plantearon llevar a la escena al hombre común argentino, en términos más realistas, más cercanos a la cotidianeidad, prescindiendo de la necesidad del personaje "optimista" y de la defensa del "triunfo final" propios del realismo socialista maniqueo.
ahira o Bouhayra, conocido en latín como Sergius, fue un monje bahreinita del gnosticismo maniqueo o, según otros, nasoreano del siglo VII.
Por otro lado, para los escritores y críticos culturales Peter Biskind y John Wight, Star Wars es una vez más el retorno de los «valores tan oxidados como el heroísmo y el individualismo» que, mediante un «fundamentalismo moral maniqueo», reafirman la política estadounidense anterior a la época de la crítica y la reflexión social que va desde el fin de la guerra de Vietnam a la gestión de Jimmy Carter.
Es en esta época cuando el paulicianismo adquiere el tono maniqueo por el que serán conocidos; (un maniqueísmo muy atemperado, si bien parece que afirmaban que la materia era obra de Satanás, esto no les lleva a una crítica-condena del matrimonio y la procreación y posiblemente no eran tan ascetas ni rigurosos como lo eran en Bizancio).
Un año después de la promulgación de la Real Cédula de Fernando VI de 1751 que prohibía la masonería, el padre franciscano José Torrubia publicó Centinela contra francmasones, una recopilación de textos antimasones extranjeros. El masón quedó así anatemizado y asociado con términos como "hereje", "judío", "ateísta", "jansenista", "maniqueo", etc.
Aun siendo White un gran admirador de Jung, fue a veces muy crítico con él. Por ejemplo, criticó el ensayo de Jung On the Self, y le acusó de estar demasiado ligado a un dualismo maniqueo.
Según Antonio Elorza, «es un discurso de exhortación moral, más propio de un sermonario que de la literatura política, donde a la militarización en la perspectiva histórica se une la condena del otro, en este caso de los malos vizcaínos que abandonan la patria a su suerte. Todo estrictamente maniqueo y bien simple».
Pero cómo fue Caín figura de los judíos que mataron a Cristo, pastor verdadero de las ovejas descarriadas que son los hombres, y a quien figuraba Abel, pastor de ovejas que eran bestias, porque en sentido alegórico es cosa de profecía, dejo ahora de referirlo, y me acuerdo que dije lo bastante sobre este asunto, en mi libro contra el maniqueo Fausto.
Pero ocurrió que un maniqueo llamado Leucio, que ha redactado igualmente falsas historias de los apóstoles, lo sacó a luz, proporcionando así materia, no de edificación, sino de perdición, y el libro fue aprobado, bajo esta forma, por un sínodo, a cuya voz ha hecho bien la Iglesia en no prestar oídos.
Pero no se remató en mí todo el daño; tiende por ahí los ojos y verás qué honrada gente topas. Volvíme a un lado y vi todos los herejes de ahora, y topé con Maniqueo.
Y todo lo demás que se dice de la fábrica de esta Arca son señales de otras propiedades de la Iglesia; pero sería larga digresión quererlas especificar ahora, y ya tratamos de este particular en los libros que escribí contra el maniqueo Fausto, que negaba que en los libros de los hebreos hubiese profecía alguna de Jesucristo.