mandarinato

mandarinato

s. m. Cargo del mandarín.

mandarinato

 
m. Cargo de mandarín.
Traducciones

mandarinato

mandarinato
Ejemplos ?
Estos chin-fú-tón, si no eran muy poderosos en el mandarinato y en el Gran Consejo de Siké, eran siempre suficientes, pues bastaba, como he dicho, un solo chin-fú-tón, para causar la ruina de cualquier Estado.
Le sucedió lo que al hervidero religioso de la Italia del siglo XIII; lo encasillaron y formularon y cristalizaron, y hoy no se ve aquel empuje profundamente laico, democrático y popular, aquella protesta contra todo mandarinato, todo intelectualismo, todo jacobinismo y todo charlamentarismo, contra todo aristocratismo y centralización unificadora.
Y bien, ¿qué dispuso el Gran Consejo para vengarse de Rat-Hon? Pues hacerlo gran Mandarín, concederle inmerecidos títulos militares y adularlo servilmente durante su mandarinato.
Bien cierto es que entre los que perteneciendo al Gran Consejo contribuyeron poderosamente a las tropelías y gatuperios de Rat-Hon, se encontraban el peligrosísimo Chin-Gau, el de la gran joroba; el agresivo Tu-Pay-Chon -que quiere decir "el que se hace el loco"-; el analfabeto y gordo Si-Tu-Pon, enamorado de la sucesión en el mandarinato; el mediocre Chon-Chi; y, sobre todo, el inolvidable, el inolvidabilísimo Si-Tay-Chong, el desvergonzado, que era más sucio y asqueroso que un escupitajo de suegra desdentada en cara de borracho tuberculoso.
En terreno tan de su competencia demostró el insigne físico que la instrucción pública francesa (modelo de la española y sudamericana) está fundada en conceptos chinos. El Estado es un perfecto mandarinato.
Como en Siké los precedentes tenían valor de leyes, porque las leyes propiamente no existían, y los habitantes de Siké tienen mala memoria, la comisión no dictaminó nunca. Las fechorías de Rat-Hon quedaron impunes durante todas las dinastías que se sucedieron en el mandarinato.
Triunfante la clase obrera y en posesión de los medios opresores, al punto se convertiría en un mandarinato de burgueses tan opresores y egoístas como los señores feudales y los patrones modernos.
Y en el conjunto de máquinas, el Estado es la gran máquina impasible, la que lamina las inteligencias bajo la presión uniforme del mandarinato, la que archiva y clasifica hasta los órganos sexuales arrancados a los eunucos.
En el Pensamiento chino de Marcel Granet, el arte político databa de las «escuelas confucianas». La administración pública china es la más antigua, comenzando el «mandarinato» en esta época.