Ejemplos ?
Me río de los estúpidos politiqueros, politicastros y politiquillos de a tostón. ¡Bola de interesados! ¡Manada! - ¡No diga eso! Se lo van a llevar a la cárcel, o lo pueden mandar asesinar por accidente; o hacer algún mal.
16 Y entrególo en mano de sus siervos, cada manada de por sí; y dijo á sus siervos: Pasad delante de mí, y poned espacio entre manada y manada.
31 Entonces Jesús les dice: Todos vosotros seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al Pastor, y las ovejas de la manada serán dispersas.
Hay hombres que tienen por oficio ir a caballo a jerretar ganado alzado para sacar el sebo y lardo de él. No hay yeguadas ni cría de mulas; solamente el Convento de la Merced tiene una manada de yeguas que andan alzadas.
Así hace Norandino; y a la boca de la caverna con paciencia espera a entrar junto a las reses en la roca; hasta que al fin, cuando el tramonto era, oye que el Ogro la zampoña toca invitando a dejar ya la pradera y a regresar a la común majada a toda aquella pastoril manada.
Antaño evitaban los pastores aquel lugar, porque creían que las hadas que se reunían allí podían arrojar sortilegios contra su manada.
Hablaba yo de esto mismo en el lugar, sentado en el porche de la iglesia, donde después de acabada la misa del domingo solía reunirme con algunos peones de los que labran la tierra de Veratón, cuando algunos de ellos me dijeron: Pues, hombre, no sé en qué consistía el que tú no las topes, pues de nosotros podemos asegurarte que no bajamos una vez a las hazas que no nos encontremos rastro, y hace tres o cuatro días, sin ir más lejos, una manada que, a juzgar por la huellas, debía de componerse de más de veinte, le segaron antes de tiempo una pieza de trigo al santero de la Virgen del Romeral.
Cuentan que iban sentados a la mujeriega en sus sillas de montar, hablando de la guerra que hacen en el bosque las serpientes al león, y de una mosca venenosa que les chupa la piel a los bueyes hasta que se la seca y los mata, y de lo lejos que saben tirar la azagaya y la flecha los cazadores africanos; y en eso estaban, y en calcular cuándo llegarían a las tierras de Tippu Tib, que siempre tiene muchos colmillos que vender, cuando salieron de pronto a un claro de esos que hay en África en medio de los bosques, y vieron una manada de elefantes allí al fondo del claro...
Un cañazo ha interrumpido el hilo de mis reflexiones en este instante. Hago aquí el punto, de prisa y corriendo, para reunirme a la manada, no sea que se repita la insinuación.
Enhorabuena, deja a Milton hacer que Satanás esté siempre riñendo con Jesús: a él solo toca hacer conducir en grandes versos a la Galilea una manada de dos mil cochinos por una legión de diablos; esto es, por seis mil setecientos diablos que se apoderaron de los cochinos, a tres diablos y siete veinte avos de otro por cochino, y que los ahogaron en un lago.
sin darse otros nacimientos que las órdenes logísticas: pariste para el destajo, engendraste para el polvo y te apareaste para que los oligarcas, plutócratas, matriarcas, demagogos, autócratas, dictadores, farsantes populeros, impostores democráticos, les manejen la rienda en el rebaño o en la manada donde les arrinconen las falsedades necesarias y los acribillen con mesiánicos vocablos o con balas.
Hundido en la pasión de calabozo, sin otros pasos que el perpetuo movimiento de meter y sacar melancolías, preso en la nostalgia de su cuerpo, entumecida la búsqueda divina de los soles, su noche me tatuaba a carne y agua sin más cúspides que un hijo y otro hijo y más hijos en manada hambrienta.