Ejemplos ?
He aquí también a los jefes llamados Hacedor de Traición, Hacedor de Infortunio; he aquí sus cargos: chocar al hombre contra la traición; sea detrás de su morada, sea delante de su morada; que tuvo la mala suerte de caer, boca arriba, sobre el suelo: se moría; tal era el poder de Hacedor de traición, Hacedor de Infortunio.
Sois un consejero, si podéis ordenad a los demás que se callen y trabajen por la paz en el presente, no pasará nada, usad vuestra autoridad: si no podéis, dad gracias porque habeis vivido tanto y prepararaos en el camarote por la mala suerte de vuestra hora, si eso ocurriera.
No veíamos la hora dé abandonar ese buque infortunado, con su pequeño comedor sombrío, sus camarotes de maderas oscuras y las negras chimeneas entre las que revoloteaba la mala suerte.
Tras la muerte de su marido la primera preocupación de la señora de Peyrehorade fue hacerla fundir en una campana, y bajo esa forma se encuentra en la iglesia de Ille. «Pero –añade el señor de P.–, parece que la mala suerte persigue a quienes poseen ese bronce.
Así que, no habiéndote quitado la mala suerte las esperanzas de verte libre, y, con todo esto, verte rendido a dar miserables muestras de tu desventura, no es mucho que imagine que tu pena procede de otra causa que de la libertad que perdiste; la cual causa te suplico me digas, ofreciéndote cuanto puedo y valgo; quizá para que yo te sirva ha traído la fortuna este rodeo de haberme hecho vestir deste hábito que aborrezco.
La mala suerte de mi amigo quiso que entre tanto marido como llega a una edad avanzada diariamente con la venda de himeneo sobre los ojos, él sólo entreviese primero su destino y lo supiese después positivamente.
Aun eran los tiempos en que el solo nombre de garibaldinos daba miedo. Para mala suerte de ellos mismos salió la condena: ¡No somos garibaldinos, somos bomberos!
Mala suerte otra vez –dijo Sir John, sin alterar la voz ni una octava–, el hombre al que le pagaste está muerto y el hombre que presenció el pago también, y del dinero, que debería haber aparecido, no hay ni rastro en los inventarios.
Al doblar la esquina, un pobre negro, caballero en un burro, no acertó a desviar oportunamente al animal; y el talaverino parar esquivar el atropello dio un salto fuera de la vereda, pero con tan mala suerte, que metió el pie en un charco, y el lodo le puso el pantalón en condiciones de inmediato reemplazo.
Y sin decir agua va, el CACOMIZTLE se arrojó sobre una de las grandullonas aves, con tan mala suerte, que la rama se rompió y el escándalo de la guajolotera fue mayúsculo.
Santiago y septiembre quince de mil ochocientos diez.- Vistos: con la acta del Ilustre Cabildo sobre cuyos hechos no ocurre la menor duda, y principalmente la falta de resolución en el congreso del día doce, e igualmente los ruidosos resultados de la noticia que tuvo el público del bando que iba a publicarse, aumentándose sobremanera la inquietud, por cuyo motivo instó de nuevo el Ayuntamiento para la congregación del día trece, tratando de arbitrar un medio que no tuviese la mala suerte del primero...
Pero, entra y siéntate en esta silla, cuñado, que la fatiga te oprime el corazón por mí, perra, y por la falta de Alejandro; a quienes Zeus nos dio tan mala suerte a fin de que sirvamos a los venideros de asunto para sus cantos.