majestuoso


También se encuentra en: Sinónimos.

majestuoso, a

adj. Imponente, que tiene majestad el rey caminaba con paso majestuoso.
NOTA: También se escribe: majestoso, mayestático

majestuoso, -sa

 
adj. Que tiene majestad.

majestuoso, -sa

(maxes'twoso, -sa)
abreviación
que inspira admiración y respeto por su solemnidad y grandeza un templo majestuoso
Sinónimos

majestuoso

, majestuosa
adjetivo
mayestático*, augusto, solemne, imponente, sublime.
Majestuoso y mayestático se aplican a personas o cosas; solemne se refiere a actos, fiestas, ceremonias religiosas y al lenguaje empleado para comunicar una cosa; imponente se dice principalmente de la presencia majestuosa de una persona; sublime tratándose de acciones humanas, palabras, escritos y obras de arte.
Traducciones

majestuoso

imposant

majestuoso

majestic

majestuoso

maestevole, maestoso

majestuoso

ADJmajestic
Ejemplos ?
Juan Cigarrón se irguió, y respondió haciendo un gesto majestuoso: -Que vayan al calabozo en que he estado encerrado, y allí se encontrará.
Es él el creador de lo existente, el hacedor de lo inexistente y de lo precedente y de lo consecuente y de lo... ¡El ser humano es majestuoso!
¡Salve, Amazonas glorioso, de Colombia promesa ideal; majestuoso secreto de amor el más sacro e inmortal de la tierra del edén! I Amazonas extensa y gloriosa Inmortal y altiva llevas en el alma El insigne hermoso nombre de Leticia Mujer legendaria, hoy hecha realidad; Amazonas próspera y ardiente, Verde alfombra extendida hacia la gente Eres el pulmón del mundo y la esperanza, Soñado refugio de la humanidad.
Entonces se miró que el aguacero menguaba, las nubes se abrían como si fueran un telón celeste y entre el azul infinito del cielo recién lavado que aparecía, se vio volando ágil y majestuoso, al Ave Fénix que así, y sólo así, al sentir la libertad, renacía.
Cuando Cineas juzgó nuestro Senado como una asamblea de reyes, no lo deslumbró ni una pompa vana ni una elegancia afectada, ni tampoco escuchó esta frívola elocuencia, estudio y encanto de hombres fútiles. ¿Qué vio entonces Cineas de majestuoso entre nosotros?
Su voz la he oído...; su voz es suave como el rumor del viento en las hojas de los álamos, y su andar acompasado y majestuoso como las cadencias de una música.
Pero al otro día, Juan bajó al patio de la casa, no como trabajador hambriento que desciende de su cuchitril encorvando los hombros en actitud de bestia resignada a sufrir la carga que le echan encima, no como borracho que despierta y guiña los ojos para acostumbrarse a la luz, y desentumece su lengua con chasquido ronco, y se pasa la mano por la frente para alejar de ella la neblina embrutecedora del alcohol; bajó como pudiera hacerlo Dios de la altura en un rapto de benevolencia caprichosa, sereno, impasible, majestuoso, mirando a la gente con desdén compasivo y escuchando sus frases con gesto protector y solemne...
n ciudadano pacífico marcha, como diría Figuerola, «sereno y majestuoso», por un angosto sendero abierto entre dos abismos; no lleva otras armas que su corazón ni otra herramienta que una caja de fósforos y una colilla.
Pero vedle que llega: lo mismo que es su porte majestuoso su corazón es noble y generoso.» Y aquí la voz el capitán alzando, mandó tender la escala, y tal empeño y tal estimación viendo su dueño, con sonrisa amorosa y rostro blando los brazos tendió al árabe, que en ellos los suyos enlazando, con emoción oculta sollozando los rizos le besó de sus cabellos.
El general Díaz contempló un momento el majestuoso paisaje que se extiende al pie del antiguo castillo, y luego, sonriendo ligeramente, se internó por una galería, rozando a su paso una cortina de florones rojos y geranios rosa, amorosamente enlazados, al jardín interior, en cuyo centro una pila rodeada de palmeras y flores, lanzaba plumas de agua, de la misma fuente en que Moctezuma apagó su sed bajo los gigantescos cipreses que aún levantan sus ramas alrededor de las rocas que pisábamos.
La criada acudía con el plato no constituyente, como le llamaban los otros huéspedes; el de Farmacia, con un gesto majestuoso, lo rechazaba y decía «¡huevos!» como pudiera haber dicho Delenda est Carthago.
He aquí cómo motiva el origen de la moda del álbum un autor francés, que escribía como nosotros un artículo de costumbres acerca de él el año II, época en que comenzó a hacer furor esta moda en París: «El origen del álbum es noble, santo, majestuoso.