majestuoso

(redireccionado de majestuosas)
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majestuoso, a

adj. Imponente, que tiene majestad el rey caminaba con paso majestuoso.
NOTA: También se escribe: majestoso, mayestático

majestuoso, -sa

 
adj. Que tiene majestad.

majestuoso, -sa

(maxes'twoso, -sa)
abreviación
que inspira admiración y respeto por su solemnidad y grandeza un templo majestuoso
Sinónimos

majestuoso

, majestuosa
adjetivo
mayestático*, augusto, solemne, imponente, sublime.
Majestuoso y mayestático se aplican a personas o cosas; solemne se refiere a actos, fiestas, ceremonias religiosas y al lenguaje empleado para comunicar una cosa; imponente se dice principalmente de la presencia majestuosa de una persona; sublime tratándose de acciones humanas, palabras, escritos y obras de arte.
Traducciones

majestuoso

imposant

majestuoso

majestic

majestuoso

maestevole, maestoso

majestuoso

ADJmajestic
Ejemplos ?
De aquí pequeñas obras fúlgidas, de aquí la ausencia de aquellas grandes obras culminantes, sostenidas, majestuosas, concentradas.
¡Mirad! Sobre esas cimas Móvil bosque de lanzas centellea, Y en medio, sus colores ostentando, Majestuosas ondulan las banderas. ¡Oh!...
Florecen las rosas en torno de ella, vuelan los faisanes, agitan los árboles su cabellera verde a lo largo de las majestuosas avenidas; pero en el suelo cubierto de flores, de perfumes y susurros se adivina la presencia de algo enorme que está allí enterrado: una España que fue, y no cayó bravamente en heroica y tenaz resistencia, sino que se desplomó de anemia, dulcemente, con el cráneo hueco y un paternóster en los labios como último suspiro.
¡Qué gozos tan sublimes me destinas, cuando del inca imperio huelle las tristes majestuosas ruinas; y esas cuyo remoto origen vela, en confuso misterio que en vano se desvela por penetrar el sabio encanecido, la antiquísima noche del olvido!
Y quince días después, o quizás un mes, surgieron en el horizonte altas siluetas, recortadas sobre el límpido cielo crepuscular del otoño, las ocho carretas de don Bernardo Zurutuá, en larga procesión, majestuosas, en la solemne lentitud de la marcha acompasada de sus bueyes graves.
Altas estanterías barnizadas de rojo tocaban el cielo raso, y la cónica rueda de luz se movía en las oscuras librerías, iluminando estantes cargados de libros. Majestuosas vitrinas añadían un decoro severo a lo sombrío, y tras de los cristales, en los lomos de cuero, de tela y de pasta, relucían las guardas arabescas y títulos dorados de los tejuelos.
Estaba cercada de muchos ríos de buenas aguas, más claras y sanas que las de España, donde había pesca muy regalada y abundancia de oro. El río principal, el Zaruma, bajaba dando majestuosas vueltas por llanadas de recreación.
Los innúmeros astros que en ti veo, las bóvedas del cielo majestuosas, páginas son en que asombrado leo y aprendo ahora sobrehumanas cosas; en las alas del éxtasis mi alma arrebatada va de mundo en mundo: vuela, sube, desciende, vaga, gira y mide la magnífica estructura del universo; y reverente admira en concierto inmortal, maravilloso con que los astros rompen esa pura región del cielo en giro luminoso.
¡Que no se dispute con más ahínco a la destrucción final, a la dilución paulatina producida por las lluvias y el sol, la humedad y la sequía, los golpes y las composturas, la putrefacción que los desmenuza y las rajaduras que de ellos hacen saltar pedazos enteros, ciertos rodados, de construcción ingeniosa: galeras irremediablemente volcadoras, majestuosas berlinas y venerables carretelas, tílburies y birlochos, de todas formas y alturas, recuerdos de las generaciones pasadas, que los han ostentado con orgullo, cuando nuevos, en las calles mal empedradas,-o sin empedrar-, de la capital!
Y se le llenan de gozo el corazón y los ojos, al ver, en pleno invierno, a pesar de las lluvias y del barro del corral, de la parición en su fuerza y de ser el año, de mucha sarna, -en otras partes- desfilar, alegre y gorda, su majada bien vestida, majestuosas las madres, bajo el peso del espeso, largo y tupido vellón, intacto y limpio; alegres, gordos y retozando, los corderos.
Pero ya la primavera tocaba a su fin; la estación de las aguas se aproximaba, y nuestros jóvenes abandonaron Italia por Baden; cambiaron su cielo puro y sus granados y azahares por los añosos bosques y las majestuosas ruinas de la antigua Germania.
marzo, 14 uruapan mich La casa que habito está situada en uno de los sitios más hermosos de esta Ciudad. Las ventanas de mi aposento miran a la alameda, y el Plata extiende ante mis ojos sus ondas turbulentas y majestuosas.