maitines


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maitines

s. m. pl. RELIGIÓN Primera de las horas canónicas del oficio divino, en el catolicismo.

maitines

 
m. pl. Primera de las horas del oficio divino que se reza antes de amanecer; suelen constar de tres nocturnos.
Traducciones

maitines

matins

maitines

Mette

maitines

mattutino

maitines

Утреня

maitines

Matins

maitines

SMPLmatins
Ejemplos ?
-¿Y a qué tocan los frailes? -A maitines, señor. Tocan..., pero no van -añadió el acompañante, recalcando en las últimas palabras.
nocentes = CUANDO se habla de la degollación de los Inocentes, no se entiende ni las vísperas sicilianas, ni los maitines de París conocidos con el nombre del San Bartolomé, ni los habitantes del Nuevo mundo degollados porque no eran cristianos, ni los autos de fe de España y Portugal, &c.
CAPÍTULO IX Texto superescrito Cómo San Francisco y el hermano León rezaron maitines sin breviario En los comienzos de la Orden estaba una vez San Francisco con el hermano León en un eremitorio donde no tenían los libros para rezar el oficio divino.
En esta manera, estando en congoja, atónito con la prosperidad de la ganancia, esperaba la hora de maitines para que las puertas del templo fuesen abiertas, las cuales, desde que se abrieron, comenzaron a adorar, a suplicar a la imagen venerable de la diosa, y el sumo sacerdote, andando por esos altares y aras, procuraba de hacer su sacrificio y divinos oficios, y después tomó un vaso de agua de la fuente secreta, e hizo la salva como se acostumbra en las solemnidades y suplicaciones divinas, lo cual, todo muy bien acabado, los otros religiosos comenzaron a cantar la hora de prima, adorando y saludando a la luz del día, que entonces comenzaba.
Llegada la hora de los maitines, dijo San Francisco al hermano León: Carísimo, no tenemos breviario para rezar los maitines; pero vamos a emplear el tiempo en la alabanza de Dios.
Verdad es que ya he recorrido inútilmente todas las calles de Soria; que he pasado noches y noches al sereno, hecho poste de una esquina; que he gastado más de veinte doblas de oro en hacer charlar a dueñas y escuderos; que he dado agua bendita en San Nicolás a una vieja, arrebujada con tal arte en su manto de anascote, que se me figuró una deidad; y al salir de la Colegiata, una noche de maitines, he seguido como un tonto la litera del arcediano, creyendo que el extremo de sus holapandas era el del traje de mi desconocida; pero no importa...; yo la he de encontrar, y la gloria de poseerla excederá seguramente al trabajo de buscarla.
Mas sin acordarse de ellas, con ánimo osado y firme, aunque de aguardar cansado y casi tentado a irse, de arriba abajo don Juan la calle embozado mide a las sombras de las tapias y al compás de los maitines.
(Suenan campanas a lo lejos.) MEIER.––Silencio; ¡oigamos! BUHEL.––La campana de la ermita de los bosques que llama a maitines en la orilla opuesta, en el país de Schwyz.
Y entre barones él y paladines, y hombres de fe en el más egregio templo con mucha devoción en los maitines quiso intervenir y dar ejemplo; y oró al cielo en que están los querubines diciendo: «Si mi vicio, Dios, no tiemplo, no quieras, aunque yo este mal merezca, que mi castigo tu fiel grey padezca.
Al retirarse me manifestó en voz baja el escrúpulo de haber cometido un sacrilegio. Después de los maitines vino a buscarnos una monja y nos condujo al refectorio, donde estaba dispuesta la colación.
Pregunta por la madre abadesa, que esa soy yo, y al punto saldré y te servir de muy buen agrado en lo que me ocupes. Dicho lo cual echó a volar cantando maitines.
Poco a poco tranquilizóse, y la Madre Abadesa nos llevó al jardín, para que respirando la brisa nocturna, acabase de serenarse la Marquesa. Allí nos dejó solos, porque tenía que asistir al coro para rezar los maitines.