mahdí

mahdí

 
m. rel. Personaje ideal esperado por los musulmanes al final de los tiempos.
Ejemplos ?
Harun ar-Rashid, hijo de Al-Mahdí, nació en la ciudad. El 1 de mayo de 811 el general Tahir ibn al-Hussayn, al servicio de Al-Mamun, derrotó cerca de Rayy las fuerzas de su hermano y rival Al-Amín dirigidas por Alí ibn Issa ibn Mahan derrotó el ejército de Al-Mamun, comandado por Tàhir ibn al-Hussayn.
En 758 Al-Mahdí fue nombrado gobernador del este y reconstruyó Rayy con el nombre de Muhammadiyya; la ciudad quedó rodeada de una zanja.
Según la tradición chiita, después de un reinado de cuarenta días, el Dajjal es muerto por el Mahdí, asistido por Jesús; para el sunismo es el mismo Jesús quien lo liquida de un lanzazo en el pecho.
Se licenció en Ingeniería electrónica en la Universidad Tecnológica de Ispahán, al tiempo que participaba en las actividades de inteligencia de las milicias basiyíes del centro Masŷed ol-Mahdí de Ispahán.
Ripoll Als Berebers: José Pérez Vilaplana A mos pares: José Pérez Vilaplana Any alferes: Amando Blanquer Ponsoda Caballo de fuego: José Rafael Pascual Vilaplana Caravana: Pedro Joaquín Francés Sanjuán Chimo: José María Ferrero Pastor El kábila: José María Ferrero Pastor El Mahdí...
En 893 se puso en marcha la rebelión de los fatimíes, de signo chiita, mediante la misión en la que Abdalá al-Mahdi Billah, un dirigente local ismailí en el oriente de Argelia, se declaró el Mahdí, el "guía divino" y califa o imam.
Falleció en 1198 en Tremecén, camino de Marrakech, pues había sido llamado por el Califa almohade (Abu Ya'qub Yusuf al-Mansur) para responder de las muchas acusaciones que pesaban contra él (hereje, heterodoxo, blasfemo y de quererse convertir en el Mahdí).
Los principales pasajes de los textos sagrados bahá'ís se han traducido a 802 idiomas. En 1844, el comerciante de Shiraz Seyyed Alí Mohammad proclamó ser la «puerta» (Báb) al Imam oculto, el Mahdí.
Tal Como en el cristianismo y el judaísmo, existen creencias escatológicas como la recompensa de las almas (en el Islam no existe la idea de purgatorio), pero sí existen términos escatológicos como al-Masih ad-Dajjal que en árabe significa el falso mesías y el Mesías (Jesús o I'sa), El Guiado (Mahdí).
En esas guerras dicen que murió un inglés muy valiente, aquel «Gordon el chino», que no era chino, sino muy blanco y de ojos muy azules, pero tenía el apodo de chino, porque en China hizo muchas heroicidades, y aquietó a la gente revuelta con el cariño más que con el poder; que fue lo que hizo en el Sudán, donde vivía solo entre los negros del país, como su gobernador, y se les ponía delante a regañarlos como a hijos, sin más armas que sus ojos azules, cuando lo atacaban con las lanzas y las azagayas, o se echaba a llorar de piedad por los negros cuando en la soledad de la noche los veía de lejos hacerse señas, para juntarse en el monte, a ver cómo atacarían a los hombres blancos. El Mahdí pudo más que él...
De Europa van a África hombres buenos, que no quieren que haya en el mundo estas ventas de hombres; y otros van por el ansia de saber, y viven años entre las tribus bravas, hasta que encuentran una yerba rara, o un pájaro que nunca se ha visto, o el lago de donde nace un río: y otros van de tropa, a sueldo del Khedive que manda en Egipto, a ver como echan de la tierra a un peleador famoso que llaman el Mahdí, y dice que él debe gobernar, porque él es moro libre y amigo de los pobres, no como el Khedive, que manda como criado del Sultán turco extranjero, y alquila peleadores cristianos para pelear contra el moro del país, y quitar la tierra a los negros sudaneses.
Livingstone viajó sin miedo por lo más salvaje de África, con su mujer. Stanley está allá ahora, viendo cómo comercia, y salva del Mahdí, al gobernador Emín Pachá.