maguey

maguey

(Del taíno de las Grandes Antillas.)
s. m. Amér. BOTÁNICA Planta crasa de gran tamaño, con hojas grandes acabadas en punta y con flores amarillentas, que tiene un tallo que puede alcanzar los 10 metros; de sus hojas se extrae una fibra que se utiliza para tejidos y cuerdas. agave
Traducciones

maguey

Maguey

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Maguey

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Maguey

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SMmaguey
Ejemplos ?
Hablando de la imagen que se venera en ese santuario, dice un cronista: «El busto es de maguey bien estucado, con pasta muy compacta que lo hace parecer de madera.
De esta manera, los informantes de Fray Bernardino decían: “Les mostraban a los muchachos a hablar bien y a saludar, y hacer reverencia, y el que no hablaba bien o no saludaba a los que encontraba, o estaban ausentados, luego les punzaban con las puntas de maguey.” “Les enseñaban todos los versos de canto para cantar...
Es como si jugara con las estrellas, con el sol, con la luna, con los cometas, con cielos, con todo lo que vemos, oímos y sentimos en la tierra y estuviera haciendo una eterna representación de teatro, donde cada una de las manifestaciones del TEOTL, tú, la flor, tus padrecitos, tus madrecitas, nuestros hermanitos, las mariposas, el maguey, la tuna, nuevamente todo lo que existe, inclusive una piedrecita, fuera el vestuario o el disfraz de sus múltiples representaciones.
Así que sumergidos en una devoción infinita, con la trémula emoción de saber que iban a hacer algo bello, los hijos del pedernal buscaron espinas de maguey y con ellas se punzaron y se sacaron sangre de las orejas, de la lengua, de los brazos, de los muslos y de las pantorrillas.
-Es cierto que estoy mal dispuesto y que padezco grandes molestias, pues no puedo menear las manos y los pies fácilmente, pero no puedo aceptar lo que me propones, porque esa bebida nunca la había conocido.- QUETZALCOATL continuó. Podría emborracharme y se adivina que es jugo de maguey, agua miel.
Entonces los animales reunidos construyeron con finas maderas de ocote y pencas de maguey una suntuosa silla para llevar en andas al tlacuache, intercesor de las lluvias.
Y el ocelote se acercó al tlacuache muy confiadamente, mientras éste fingía hacerle la limpieza dental, sin embargo, el tlacuache lo embarraba con fibras de maguey sin que lo sospechara el grandullón.
Los niños se bañaban con agua fría para dominar su cuerpo y fortalecerlo; hacían su penitencia diaria para resistir el dolor de la carne al clavarse la espina de una biznaga o la púa de un maguey; luego ayudaban a barrer alegremente, en medio de cantos preciosos, para limpiar las casas comunales, los CALPULLI y los TEOCALLIS de basuras y malos humores.
El ocelote se agachó sobre el cuenco del maguey para beber el aguamiel y en cuanto lo hubo hecho, se retiró y llamó al tlacuache para que fuese a disfrutar también del exquisito brebaje.
-¿Y cómo te va a ver?- Insistió el tlacuache.- Yo te limpiaré la bocota. Entonces el tlacuachito fue a destapar el maguey y al quitarle una de sus pencas, brotó el aguamiel.
Era miel prieta de maguey y azúcar de esta miel que había sido inventada por el padre de ella, PAPANTZIN, y como cosa nueva se lo trajeron a presentar al guía de los destinos toltecas.
Su respiración era agitada, sus ojos resplandecían de terror y sus labios temblaban como queriendo llorar. -¡Voy a transformarme en maguey!