Ejemplos ?
La traducción de Lucano, en algunas de cuyas ediciones el autor modificó las notas o añadió además una interesante y erudita Historia del triunvirato, fue elogiada por el bibliógrafo Tomás Tamayo de Vargas ("tradujo en prosa a Lucano mejor que todos los charlatanes que lo intentaron sin conocimiento de la lengua en que está"), aunque Juan Antonio Pellicer, en su Ensayo de una bibliotheca de traductores españoles (1778), echa de menos el brío retórico y la magnilocuencia del original y señala que a veces aparece redundante o confuso.