magnánimo


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magnánimo, a

(Del lat. magnanimus < magnus, grande + animus, ánimo.)
1. adj. Que es generoso o desinteresado un magnánimo donante costeó las obras de la iglesia. bondadoso, benévolo
2. Que perdona las ofensas sin buscar castigo o venganza ha sido muy magnánimo con los que lo injuriaron. bueno, noble vengativo

magnánimo, -ma

 
adj. Que tiene magnanimidad.

magnánimo, -ma

(maγ'nanimo, -ma)
abreviación
1. persona que tiene grandeza de espíritu y un carácter benevolente y generoso el magnánimo rey
2. característica que demuestra grandeza saludo magnánimo
Sinónimos
Traducciones

magnánimo

magnanimous

magnánimo

generoso, magnanimo

magnánimo

grootmoedig

magnánimo

storsint

magnánimo

ADJmagnanimous
Ejemplos ?
Si te avienes a pagar su deuda no le haremos nada, te lo prometemos. Embolsaron el dinero que les dio Juan, y, riéndose a carcajadas de aquel magnánimo infeliz, siguieron su camino.
Cuanto por ello me pidas Mi amistad te lo dispensa, Con tal que no sea ofensa (186) Del Señor, concluye pues. RONQUILLO: Es una bondad que aguardo De tan magnánimo pecho.
Defendamos nuestro derecho con resolución y brío, y hágase a su majestad memoria de nuestra forzosa obligación, como también del magnánimo espíritu con que los juramentos hechos en Cortes Generales, y por las promesas subsiguientes se determinó en el año 1706, contra el parecer y sentir de sus ministros y consejeros, a mantenerse dentro de esta ciudad para ser nuestro capitán, y en aquel formidable sitio, a imitación del rey D.
Templos maravillosos desafiando a los siglos, fortalezas enormes retando a los vestigios, ciclópeos caminos, evocación a Roma, canales milagrosos fecundado la tierra estéril de la costa y de la empinada sierra; y crearon la vida por el llano y la loma. ¿Detener quien podía los pasos del coloso invencible en la guerra, magnánimo en la paz?
-interrumpió valientemente la guipuzcoana. -No lo es usted...; cosa que la honra mucho, puesto que su magnánimo esposo se arruinó defendiendo la más noble causa...
Por tanto, declaro lo siguiente: — -Todos los hijos de esclavos que hayan nacido y nacieren en el territorio del Perú, desde el 28 de Julio del presente año, serán libres, y gozarán de los mismos derechos que el resto de los ciudadanos.» Complementario de este magnánimo decreto dictó el Protector San Martín, con fecha 24 de Noviembre, otro por el que concedía á los antiguos amos el patronato ó tutela, hasta la edad de veinticuatro años los varones y de veinte las mujeres, obligando á los patrones, en cambio del servicio que los libertos les prestaran, á enseñarlos á leer y escribir, y hacerlos aprender algún oficio ó industria.
A pesar de nuestros justos resentimientos contra los inicuos españoles, nuestro magnánimo corazón se digna, aún, a abrirles por última vez una vía a la conciliación y a la amistad; todavía se les invita a vivir entre nosotros pacíficamente, si detestando sus crímenes y convirtiéndose de buena fe, cooperan con nosotros a la destrucción del gobierno intruso de la España y al restablecimiento de la República de Venezuela.
Nadie osó contradecir lo que Ricaredo había propuesto; y algunos le tuvieron por valiente y magnánimo, y de buen entendimiento; otros le juzgaron en sus corazones por más cathólico que debía.
Los ángeles se sentaban de noche con nosotros, bordando y cuchicheando, a oír la clase de historia que nos daba, de gusto de enseñar, Rafael Mendive; o nos oían de detrás de las persianas, cuando las expulsaban por traviesas, lo que,-ante el tribunal de Valdés Fauli, y Domingo Arosarena, y Julio Ibarra, y el conde de Pozos Dulces, y Luis Victoriano Betancourt,-teníamos que decir sobre «el funesto Alcibiades» o «el magnánimo Artajerjes» o «los sublimes Gracos».
«Si ella se empeña en preferir al otro, es decir, al uno, soy capaz de una resolución heroica, de algo que ha de espantar por lo magnánimo.
Le vio el magnánimo Agenor e hiriéndole con la broncínea lanza en el costado, que al bajarse quedara en descubierto junto al escudo, dejóle sin vigor los miembros.
Y mientras inquirían cuál fuera la causa de aquel levantamiento y de aquel tumulto, acercóseles un heraldo con una varita en la mano —Penetraollas, hijo del magnánimo Roequeso— y les anunció la funesta declaración de guerra, hablándoles de esta suerte: —¡Oh ranas!