maduro

(redireccionado de maduras)
También se encuentra en: Sinónimos.

maduro, a

(Del lat. maturus.)
1. adj. Que está en sazón la fruta madura es más dulce. verde
2. Que se comporta con juicio y prudencia aunque es joven, es muy maduro. inmaduro
3. Que ya ha pasado la juventud y aún no se considera viejo su madre es una señora madura. adulto
4. Se refiere al tumor, furúnculo o grano que se encuentra a punto de abrirse.

maduro, -ra

 
adj. Que está en sazón.
Juicioso, prudente.
Entrado en años.

maduro, -ra

(ma'ðuɾo, -ɾa)
abreviación
1. fruto que ha completado su desarrollo un plátano maduro
2. persona que ha superado la juventud pero aún no entra en la vejez El profesor es un hombre maduro.
3. que se considera propio de las personas de esta edad Debes afrontar tus problemas con una actitud madura.
4. persona que se comporta de manera seria y prudente un gobernante maduro
5. persona que ha alcanzado el punto óptimo de desarrollo en su actividad un poeta maduro
6. cosa que ha alcanzado un estado propicio para algo una idea madura
Traducciones

maduro

ripe, mature

maduro

mûr

maduro

maturo

maduro

vyspělý, zralý

maduro

moden

maduro

reif

maduro

kypsä

maduro

zreo

maduro

成熟した, 熟した

maduro

성숙한, 여문

maduro

moden

maduro

dojrzały

maduro

maduro

maduro

mogen

maduro

โตเต็มที่, สุก

maduro

olgun

maduro

chín, trưởng thành

maduro

成熟

maduro

A. ADJ
1. [fruta] → ripe
poco madurounderripe
2. [persona, carácter] → mature
de edad maduramiddle-aged
el clima no está maduro para esas negociacionesthe climate is not ripe for such negotiations
el divieso está madurothe boil is about to burst
B. SM (Colombia) → plantain

maduro-a

a. mature, ripened.

maduro -ra

adj mature; (fruta) ripe
Ejemplos ?
La noche bebe el llanto como un pañuelo negro. Hay cabezas doradas a sol, como maduras... Hay cabezas tocadas de sombra y de misterio, cabezas coronadas de una espina invisible, cabezas que sonrosa la rosa del ensueño, cabezas que se doblan a cojines de abismo, cabezas que quisieran descansar en el cielo, algunas que no alcanzan a oler a primavera, y muchas que trascienden a las flores de invierno.
DAFNIS Toros, paced, mientras mis campos mira. DONCELLA Sátiro, para la atrevida mano. DAFNIS Quiero coger las ya maduras pomas. DONCELLA Tiemblo...
Con esa teatralería se desplazó por las enredadas callejuelas de su ciudad virreinal hasta encontrar a dos maduras turistas austriacas que le preguntaron sobre el Callejón del Beso.
¿Quién dio a la paja una naturaleza tan fría que conserva la nieve que se entierra en ella, o tan vigorosa y cálida, que madura las manzanas y otras frutas verdes y no maduras?
«Después de todo -me dije-, no soy ambicioso, y ejerzo con éxito mi actividad profesional sin necesidad de título honorífico ninguno, aunque también es verdad que en este caso no se trata de que las uvas estés verdes o maduras, pues lo indudable es que se hallan fuera de mi alcance.» Así las cosas, recibí una tarde la visita de un colega, con el que me unían vínculos de amistad, y que se contaba precisamente entre aquellos cuya suerte me había servido de advertencia.
Todo a esta luz de abril se transparenta; todo en el hoy de ayer, el Todavía que en sus maduras horas el tiempo canta y cuenta, se funde en una sola melodía, que es un coro de tardes y de auroras.
Al viejo Dougal McCallum, el mayordomo, que había servido a Sir Robert en las duras y en las maduras, en los buenos y en los malos tiempos, en la adversidad y en la fortuna, le gustaba muchísimo la gaita, y de ahí le venía a mi abuelo su buen cartel ante el señor, porque Dougal hacía lo que quería con su amo.
Si las cerezas gustaban a Juanito, también gustaban a los gorriones; y como en el elegir la fruta sazonada son maestros los pájaros, abrían con su pico un agujero en las más maduras y azucaradas y se recreaban comiendo y bebiendo a un tiempo.
Diéronle las cerezas más maduras, que el gorrión picoteaba con fruición; y cuando ya sus alas tuvieron bastante resistencia para sostenerle en el aire, el padre le sacó al campo y le dijo: -Gorrioncito, gorrioncito: si me entiendes ve a donde están tus hermanitos y díles que aquí comerán tantas langostas como quieran y se refrescarán chupando el jugo de las cerezas.
No así la que sestea sus rebaños de cabras en las grutas de las pardas montañas de Judea; la que adorna su sien con las guirnaldas de las campestres flores, y las frutas maduras lleva en las cogidas faldas...
18 Y otro ángel salió del altar, el cual tenía poder sobre el fuego, y clamó con gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra; porque están maduras sus uvas.
Partidarios hacia la política mundial de la multilateralidad como somos, no debe esperarse de nosotros alineamientos automáticos sino relaciones serias, maduras y racionales que respeten las dignidades que los países tienen.