madrileño

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madrileño, a

1. adj. De Madrid, ciudad y comunidad autónoma española. matritense
2. s. Persona natural de esta ciudad y comunidad. matritense

madrileño, -ña

 
adj.-s. De Madrid.
Sinónimos

madrileño

, madrileña
adjetivo y sustantivo
(persona) matritense, gato (irón.).
Traducciones

madrileño

Madrilenian

madrileño

Madrilène

madrileño

madrileno

madrileño

madrileno

madrileño

Madrid

madrileño

Мадрид

madrileño

Madrid

madrileño

مدريد

madrileño

Madryt

madrileño

Μαδρίτη

madrileño

Мадрид

madrileño

马德里

madrileño

馬德里

madrileño

Madrid

madrileño

Madrid

madrileño

Madrid

madrileño

מדריד

madrileño

마드리드

madrileño

Madrid

madrileño

/a
A. ADJof/from Madrid
la madrileña calle de Alcalá (= de Madrid) → Alcalá Street in Madrid; (= representativa de Madrid) → Alcalá Street, the archetypical Madrid street
la madrileñísima CibelesCibeles Square which is so typical of Madrid
B. SM/Fnative/inhabitant of Madrid
los madrileñosthe people of Madrid
Ejemplos ?
No se vocea lo mismo en Sevilla que en Madrid o en Zaragoza... Oiga usted, señor, algunos pregones madrileños. Y el viejo maestro de la venta callejera, entonó a media voz, mudando, según convenía, la modulación, el estilo músico, y hasta el son de la voz, una serie de anuncios de mercancías de los que estremecen el ámbito matritense a toda hora: -«Plátanos de la Habana...
Todo eso aparte de esta consideración que dejo para final: yo no sé cómo anda la administración municipal y provincial en Vizcaya, pero sí diré que en Barcelona no se echa de menos a los madrileños para administrar a la diabla.
Touristas madrileños, hombres políticos y altas jerarquías militares, damas modeladas en el más genuino troquel del mundo moderno, invadían los salones en que ya se cantaban dúos y cavatinas, y se bailaban lanceros y cuadrillas, y se amaba y se coqueteaba según la flamante escuela.
Déjase pensar el júbilo y algazara de los madrileños, que son gente alegre, cuando vieron llegar al Caballero del Pez, trayendo a ancas a la Princesa, más contenta que unas Pascuas, y al dragón atado a la cola del brioso corcel, que tiraba de él tan ancho y donoso, como si hubiese sido la cola del manto de una Orden de Caballería.
Hay más puntos de contacto entre una reunión de buen tono de Madrid y otra de Londres o de París, que entre un habitante de un cuarto principal de la calle del Príncipe y otro de un cuarto bajo de Avapiés, sin embargo de ser éstos dos españoles y madrileños.
Monsieur..., figúrese..., me dice por teléfono que se retrasó hablando de ese asunto de ferrocarriles, y que le retienen a comer en casa de los señores... Y el apellido de los opulentos banqueros madrileños acabó de afirmar a Avelino en la resolución.
La moderna necesidad de los baños de mar, dejando despoblado a Madrid los veranos, llenó de madrileños nuestra capital; y su buen tono, convencido de que para vivir a la moda era preciso salir a bañarse, dio en irse a Ontaneda a reinojarse en sus nauseabundas aguas; pues no era cosa de largarse a otro puerto de mar cuando tenía uno de los mejores en su casa.
A Rafael le llamaban el tenorio del siglo XIX, y en verdad que este nombre le estaba como pintado: tenía tan diabólica habilidad para enamorar a las mujeres, que donde ponía los ojos ponía la flecha amorosa. Así fue que Rafael tuvo durante diez o doce años aterrados a los padres, a los tutores y a los maridos madrileños.
Poco a poco con eso, don Francisco, que todos los que aquí estamos, menos usted, somos madrileños y ninguno tuvimos arte ni parte en la gloriosa -Bueno, ustedes serán de los pocos que no tomaron parte en ella ni la aprobaron; pero la verdad es que los que desde lejos observábamos lo que en Madrid pasaba a raíz de la revolución de 1868, tenemos derecho a creer que casi todos los madrileños eran revolucionarios.
Joaquín Xirau le dijo que quien debía representar a la República era Ortega y Gasset. Viajó para convencer a Ortega, que había sido su maestro en años madrileños y estudiantiles.
-¡Hombre, ni en broma diga usted eso!... -¿Broma? ¡No es mala la broma en que nos metieron ustedes los revolucionarios madrileños! -¿Cómo que nosotros?
Por los periódicos madrileños he visto que está Castilla transitable, y que a la copiosa nevada que la tapó todita ha surgido un sol alegre y consolador.