madrigal


También se encuentra en: Sinónimos.

madrigal

(Del ital. madrigale.)
1. s. m. POESÍA Composición poética de origen italiano, del género lírico, breve y de tema normalmente amoroso con expresión de sentimientos delicados.
2. MÚSICA Composición musical para varias voces de contenido amoroso, satírico o alegórico.

madrigal

 
m. lit. Composición lírica muy breve en que se expresa con ligereza y galanura un afecto o pensamiento delicado. Se escribe en la combinación métrica llamada silva.
mús. Composición musical alegre hecha para varias voces y cuyo asunto es el amor.

madrigal

(ma'ðɾiγal)
sustantivo masculino
1. literatura estructura poética de rima consonante y versos de número indeterminado El amor era el tema principal de los madrigales.
2. música composición musical renacentista de tono amoroso compuesta para varias voces Escuchamos en clase de música un madrigal español.
Sinónimos

madrigal

sustantivo masculino
Traducciones

madrigal

Madrigal

madrigal

madrigal

madrigal

madrigale

madrigal

madrigal

madrigal

Мадригал

madrigal

马德里加尔

madrigal

馬德里加爾

madrigal

Madrigal

madrigal

Madrigal

madrigal

마드리갈

madrigal

Madrigal

madrigal

SMmadrigal
Ejemplos ?
He ido a la selva, donde he quedado vigoroso y ahíto de leche fecunda y licor de nueva vida; y en la ribera del mar áspero, sacudiendo la cabeza bajo la fuerte y negra tempestad, como un ángel soberbio, o como un semidiós olímpico, he ensayado el yamdo dando al olvido el madrigal.
Llama al mar "esmeralda bruta en mármol engastada, siempre undosa", o al chopo, "verde lira". Por otra parte, no hay nada más imprudente que leer el madrigal hecho a una rosa con una rosa viva en la mano.
Alce la oda en el bosque su deslwnbrante oriflama; que la sátira se enrosque y que brinque el epigrama. Beba el madrigal coqueto en los lirios vino blanco, y pensativo el soneto descanse en rústico banco.
¡Oh princesa divina de crepúsculo rojo, Con la rueca de hierro y de acero lo hilado! Nunca tuviste el nido, ni el madrigal doliente, Ni el laúd juglaresco que solloza lejano.
ampuzado en un banasto Me tiene su Majestad, En un callejón Noruega Aprendiendo a gavilán. Graduado de tinieblas Pienso que me sacarán Para ser noche de Invierno, O en culto algún Madrigal.
Octavien confesaba que la realidad no le seducía en absoluto, no porque tuviera sueños de colegial llenos de azucenas y rosas como un madrigal de Demoustier, sino porque en torno a cualquier belleza había demasiados detalles prosaicos y merecedores del mayor de los rechazos; demasiados padres chochos y condecorados; madres coquetas, que llevaban flores naturales en cabellos postizos; primos coloradotes y meditabundos; tías ridículas, enamoradas de perritos emperifollados...
IV Te abanicarás con un madrigal que diga: en amor el olvido pone la sal V Te pintaré solitaria en la urna imaginaria de un daguerrotipo viejo o en el fondo de un espejo, viva y quieta, olvidando a tu poeta VI Y te enviaré mi canción: “Se canta lo que se pierde”, con un papagayo verde que la diga en tu balcón VII Que apenas si de amor el ascua humea sabe el poeta que la voz engola y, barato cantor, se pavonea con su pesar o enluta su viola; y que si amor da su destello, sola la pura estrofa suena, fuente de monte, anónima y serena.
Mi espíritu ayudado de tus manos amigas, ha de exhumar las glorias del pasado: en el ropero arcaico están las ligas que en el día nupcial fueron ofrenda del abuelo amador a la novia de rostro placentero, y cada una tiene su leyenda: "Tú fuiste, Amada, mi primer amor", "Y serás el postrero." ¡Oh, noble sangre, corazón pueril de comienzos del siglo diecinueve, para ti la mujer, por el decoro de sus blancas virtudes, era como una Torre de Marfil en que después del madrigal sonoro colgabas los románticos laúdes!
Mirad las pupilas azules y húmedas, la boca de dibujo maravilloso, con una sonrisa enigmática de esfinge, quizá en recuerdo del amor galante, del madrigal recitando junto al tapiz de figuras pastoriles o mitológicas, o del beso a furtivas, tras la estatua de algún silvano, en la penumbra.
Escuchó un poco por la cerradura, y pareciole que estaba recitando versos, y así era la verdad, porque en menos de un cuarto de hora que llevaba de encierro había ya compuesto dos ovillejos, un madrigal y tres sonetos caudatos quejándose de su mala suerte, y llorando su prisión como pudiera el mismo Macías.
Venerable Doña María Vela, Cisterciense. Segundo grupo ESCRITORES Y ARTISTAS Alfonso de Madrigal, el Tostado. Juan Ledeño, historiador.
Tampoco se puede incluir á la Reina Doña Isabel la Católica, puesto que Madrid disputa á Madrigal con sobradas pruebas el haber sido su patria, aunque Gil González y otros escritores la suponen nacida en Madrigal.