Ejemplos ?
Considerando: que si bien esos propósitos están claramente consignados en el Plan de Ayala, estandarte y guía de la revolución, hace falta aplicar aquellos principios a la nueva situación creada por el derrocamiento del maderismo y la implantación de la dictadura huertista, toda vez que el Plan de Ayala, por razones de la época en que fue expedido, no pudo referirse sino al régimen creado por el General Díaz y a su inmediata continuación, el gobierno maderista, que sólo fue la parodia de la burda falsificación de aquél.
Y después de un rudo batallar, de una era prolongada de sacrificios, frente a una decena de días trágicos, del cuartelazo sangriento en que usted y Félix Díaz jugaron el principal papel, contemplamos a la dictadura maderista demolida y a Madero transformado en un cadáver físico y político.
Este ha visto que con elecciones y sin elecciones, con sufragio efectivo y sin él, con dictadura porfiriana y con democracia maderista, con prensa amordazada y con libertinaje de la prensa, siempre y de todos modos él sigue rumiando sus amarguras, padeciendo sus miserias, devorando sus humillaciones inacabables, y por eso teme, con razón, que los libertadores de hoy vayan a ser iguales a los caudillos de ayer, que en Ciudad Juárez abdicaron de su hermoso radicalismo y en el Palacio Nacional echaron en olvido sus seductoras promesas.
Don Isidro entró de lleno a su vida política en 1912 como diputado federal por el distrito de Ixtlahuaca, Estado de México, en la XXVI Legislatura, conocida también como legislatura “Maderista”.
Se nos impone e instituye el gobierno provisional del General Victoriano Huerta, como si la turba de iscariotes de la dictadura maderista y los autores del cuartelazo felicista, fueran los únicos que controlasen la positiva Revolución general de todo el país, que por más de dos años se ha multiplicado en sacrificios y redoblado sus esfuerzos para verificar la evolución social de paz, de progreso, de libertades y de prosperidad de la millonada de hombres de nuestra querida patria.
Es así también como surgen La Victoria de Carranza, Mis Memorias de la Revolución Mexicana y otros títulos acerca de las etapas maderista y constitucionalista de la lucha armada.
Contribuyó en el diario La Verdad de la época maderista, fue fundador de El Pueblo y El Demócrata, además de que colaboró con Excélsior, Universal, Revista de Revistas e Impacto.
Sin embargo, el pueblo de Matamoros siempre simpatizó con los ideales de Francisco I. Madero y editaba "La Lucha", un periódico de filiación maderista.
El movimiento revolucionario maderista de 1910, llegó a la región; encabezado por el profesor Pablo Torres Burgos quién lo inició en marzo de 1911 y a su temprana muerte, las tropas eligieron a Emiliano Zapata que peleó con la idea de que el gobierno les devolviera las tierras que les pertenecían.
En la Revolución mexicana y ante el fraude electoral de junio y julio de 1910, hubo manifestaciones de protesta e inconformidad de varios municipios de la entidad por lo que las fuerzas armadas tuvieron que intervenir. El grupo ex-maderista formado en Zacatelco concentró sus esfuerzos en una lucha agraria, que lo acercó al movimiento zapatista.
Al producirse la rebelión armada se afilió a ella. Una vez triunfante, sirvió al gobierno maderista contra la rebelión orozquista.
Regresó para hacerse cargo de las reformas políticas que intentaban detener el crecimiento de la rebelión de Francisco I. Madero (o maderista).