Ejemplos ?
En ella, el escritor rinde homenaje a los gancheros del río Tajo en su labor de transportar la maderada río abajo, desde la Serranía Ibérica, en Guadalajara, hacia los barrancos, hitas y parameras de La Alcarria, desembocando finalmente en la vega de Aranjuez, ya en la provincia de Madrid.
Siguiendo el accidentado cauce del Tajo, El río que nos lleva, tomando un ritmo narrativo que la aventura acerca a algunas obras de Jack London, transporta la "maderada" y a los gancheros que la conducen por los parajes de Alpetea, Huertahernando, Huertapelayo, Valtablado del Río y Ocentejo; en el curso del alto Tajo.
Entre las flores se pueden mencionar: las azucenas, alcatraces, crisantemos lila y dalias. La riqueza maderada se integra por: pino liso, pino blanco, encino, ciprés, caoba, cedro, palo blanco y casuarina.
De estos tres, el de la maderada es el más representativo de ellos. Los gancheros descendían los árboles, principalmente pinos, talados en los bosques del Alto Tajo a través de los ríos Tajo y Guadiela hasta las fábricas establecidas en Aranjuez, Toledo e, incluso, Talavera de la Reina.
El Alto Tajo y su forma de vida inspiró a José Luis Sampedro para escribir El río que nos lleva (1961), que narra la última maderada desde el Alto Tajo hasta Aranjuez en los años 1940, a través de un minucioso estudio psicológico de los personajes, y topográfico y etnográfico de los lugares por los que discurre el Tajo en el recorrido de los gancheros en plena época de postguerra.
— En espera de la bajamar. — Desde lo alto de la costa. — La maderada. — La vuelta a la ribera. V Acondicionamiento de Las Chimeneas.
La compañía John Breakey Reg'd operó actividades de tala, de maderada y de sierra de madera en toda la cuenca del Chaudière durante la segunda mitad de siglo XIX.
2006:José Luís Lindo Martínez, Cronista Oficial del Real Sitio y Villa de Aranjuez, escribe en el Instituto de Estudios Históricos del Sur de Madrid "Jiménez de Gregorio" Aranjuez y Cuenca unidas por la historia: La Maderada y Aranjuez.
a maderada era una forma de transporte fluvial para la conducción de los troncos de madera procedente de las talas de bosques y pinares hasta los lugares de utilización de esa madera.
La maderada, que podía estar constituida por miles de troncos, con dimensiones que podían superar los doce metros de longitud por pieza, llegaban a ocupar más de 30 kilómetros del río.
El conjunto de gancheros para conducir una maderada no bajaba de 100, pudiendo llegar a ser necesarios más de 1.000 gancheros para las grandes maderadas constituidas por unos 100.000 troncos.
Maderada y gancheros se dividían en tres grupos: delantera, centro y zaga. La delantera era la encargada de abrirse camino acometiendo verdaderas obras de ingeniería con los propios troncos para salvar las dificultades y desniveles que se presentaban, especialmente dificultosos en las cabeceras de los ríos.