machete


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machete

1. s. m. Cuchillo grande y pesado, de hoja ancha y un solo filo cortaba las ramas con un machete.
2. Argent. ENSEÑANZA Chuleta, papel con apuntes que los estudiantes llevan oculto para usar de forma disimulada en los exámenes.

machete

 
m. Arma más corta que la espada, ancha, pesada y de un solo filo.
Cuchillo grande para cortar la caña de azúcar.

machete

(ma'ʧete)
sustantivo masculino
cuchillo ancho cuya hoja tiene un solo filo afilar un machete
Sinónimos

machete

sustantivo masculino
1 (grande) cuchillo, daga, puñal.
2 (Argentina) chuleta*, acordeón (México), torpedo (Chile).

machete:

cimitarraalfanje, bayoneta, yatagán, cuchillo,
Traducciones

machete

Machete

machete

m

machete

machette

machete

machete

machete

kapmes

machete

catana

machete

Мачете

machete

Mačeta

machete

Machete

machete

Viidakkoveitsi

machete

만도

machete

Machete

machete

1 SMmachete

machete

2 ADJmean, stingy
Ejemplos ?
Podeley ganó; tras infinito cambio de dueño, el collar en cuestión y una caja de jabones de olor que halló modo que jugar contra un machete y media docena de medias, que ganó, quedando así satisfecho.
La muchacha llegaba al día siguiente en ancas de su padre, con un atado; y al mes justo se iba con el mismo atado, a pie. Y Subercasaux dejaba otra vez el machete o la azada para ir a buscar su caballo, que ya sudaba al sol sin moverse.
El hombre y su machete acababan de limpiar la quinta calle del bananal. Faltábanles aún dos calles; pero como en éstas abundaban las chircas y malvas silvestres, la tarea que tenían por delante era muy poca cosa.
-gritóles el capataz. -Entremos en el monte -dijo Podeley-. Yo no tengo fuerza para mi machete. -¡Volvé o te tiro! -llegó otra voz.
Porque cuando teníamos a esos señores aquí, con el fusilón al hombro, con el revolvón a la cintura y con el plan de machete al otro lado, no podíamos siquiera reunirnos para discutir los problemas.
¡Caramba con su madrina! Mientras más trabada la lengua, más violenta para echarle a él unas de machete y otras de cañafístula. ¿Por qué sería así su madrina?
Esos jóvenes de ciudad y mestizos de poco cuerpo supieron levantarse en un día contra un gobierno cruel, pagar su pasaje al sitio de la guerra con el producto de su reloj y de sus dijes, vivir de su trabajo mientras retenía sus buques el país de los libres en el interés de los enemigos de la libertad, obedecer como soldados, dormir en el fango, comer raíces, pelear diez años sin paga, vencer al enemigo con una rama de árbol, morir–estos hombres de diez y ocho años, estos herederos de casas poderosas, estos jovenzuelos de color de aceitunas–de una muerte de la que nadie debe hablar sino con la cabeza descubierta; murieron como esos otros hombres nuestros que saben, de un golpe de machete...
¿Pero es posible? ¿No es éste uno de los tantos días en que ha salido al amanecer de su casa con el machete en la mano? ¿No está allí mismo con el machete en la mano?
Ni con su familia. Ha sido arrancado bruscamente, naturalmente, por obra de una cáscara lustrosa y un machete en el vientre. Hace dos minutos: Se muere.
El mango de su machote (pronto deberá cambiarlo por otro; tiene ya poco vuelo) estaba perfectamente oprimido entre su mano izquierda y el alambre de púa. Tras diez años de bosque, él sabe muy bien cómo se maneja un machete de monte.
¡Cuántas veces, a mediodía como ahora, ha cruzado volviendo a casa ese potrero, que era capuera cuando él llegó, y antes había sido monte virgen! Volvía entonces, muy fatigado también, con su machete pendiente de la mano izquierda, a lentos pasos.
Los tiempos y los hombres tan diferentes hacen aproximadamente unos 100 años, debían dominar un mundo pequeño lleno de vegetación y animales salvajes, con machete en mano, lampa y mucha resignación.