Ejemplos ?
Era, sobre todo, el cielo de recuerdos de su madre derramando una lumbre derretida y dulce sobre todas sus demás memorias. De su padre apenas se acordaba; era una sombra mítica que se le perdía en lo más lejano; era una nube sangrienta de ocaso.
Si, por la minoridad del Príncipe llamado a la Regencia, esta es devuelta a un pariente más lejano, el Regente, que entrará en ejercicio, conservará la Regencia hasta la mayoría de edad del Rey.
Delage reconoce el material que aparece en nuestros sueños como compuesto de fragmentos y restos de impresiones de los últimos días y de un pretérito más lejano.
Un fuerte afán me protegía... Surco la estratósfera ignorada... Llego al punto más lejano del oriente... Me encuentro con el sol frente con frente...
Escucha.» Y se llevó a los labios una trompeta gigantesca y llena de cintas como un mirlitón, con los títulos de todos los periódicos del universo, y a través de la trompeta gritó mi nombre, que rodó así por el espacio con el ruido de cien mil truenos, y volvió a mí repercutido por el eco del planeta más lejano.
Solo el rumor cada vez más lejano de la fuga, se alcanzaba a percibir en aquellos lugares desiertos, y minutos antes animados por el estruendo.
Miró hacia arriba; el mismo redondel de antes, más lejano, sin embargo, y en cuyo centro la noche hacía nacer una estrella tímidamente.
Llenamos los vasos; añado al de mi pastor unas gotas de láudano; quédase dormido; cargáis con él en mi coche y lo conducís al más lejano muladar; lo acostáis sobre algún montón de ceniza; estampáis en su frente con brea y carbón algún garabato que pueda tomarse por la garra del diablo, y lo dejáis dormir tranquilamente su narcótico.
Y aclarando las definiciones, no muy buenas, del diccionario (permítanme él y usted esta proposición) con un ejemplo, diremos perfectamente: «Un general corre riesgo de perder la batalla si sus soldados le abandonan en el peligro». El riesgo es dudoso; el peligro es cierto; éste es más próximo; aquél más lejano.
De pronto el picaporte de la puerta de roble del extremo más lejano de la habitación se levantó suavemente, y una figura pálida, ataviada con las vestimentas de la tumba, avanzó lentamente por la habitación.
La circunstancia de que der Nächste (el prójimo) sea en alemán un superlativo ( nahe, cerca: Nachbar, vecino; Nächste, prójimo, o, si se quiere, el «más próximo de todos») permite a Nietzsche ampliar verbalmente la distancia entre los dos extremos y decir: der Fernste (el más lejano de todos), en lugar de der Ferne (el lejano), que sería, en castellano, lo contrario del prójimo (próximo).
Y a la que busco no topa la más constante porfía entre la femínea tropa de Asia, de África, de Europa, de América y de Oceanía. Y, si quieres hallar una tan extremada y completa, puedes, iluso poeta, irla a buscar a la luna o a más lejano planeta.