Ejemplos ?
Tú que, mágicamente, ablandas los viejos huesos Del borracho retardado hollado por los caballos, ¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!
La diversión acaso era dibujar y colorear o calcar mágicamente las letras aisladas para engañarlo con libros mágicos que ellos podrían hacer sin necesidad de libros carísimos y de textos falsificados.
TACÓN Ven acá, vieja trapillo, dime, ¿no fue encantamiento cuando, en tu mismo aposento, para quitarme el bolsillo hiciste mágicamente a algún demonio alquilón que trajiese108 al señor don Luis, que se halla aquí presente?
Así, el poder de atraer mágicamente a la fortuna se adjudicó al único heredero de una familia riquísima, que, por no estar dotada de ningún sentido de caridad y tampoco de codicia ninguna por los bienes más visibles de la vida, habían de verse más adelante prodigiosamente enredados entre sus millones.
Después de andar seis días por entero, por riscos escarpados y barrancos, donde no hay vía, donde no hay sendero, ni llegaron jamás moros o francos; llegué a inhóspito valle inculto y fiero que cueva y monte cierra por los flancos, en cuyo centro allí, sobre un cerrillo, mágicamente bello hay un castillo.
La debilidad había ido a refugiarse, como siempre, en la fe en el milagro: creía vencer al enemigo con sólo descartarlo mágicamente con la fantasía, y perdía toda la comprensión del presente ante la glorificación pasiva del futuro que les esperaba y de las hazañas que guardaba in petto, pero que aún no consideraba oportuno revelar.
Con la mano estirada el mago le hace signo de sentarse, Arald, con la muerte en el alma, preso de los pensamientos, Se sienta callado en la silla, el brazo derecho sobre su espada, En un muro de mármol negro queda mirando cruel y rectamente. Mágicamente parece crecer el viejo blanco y tierno; En el aire levanta su varita para encantos Y un soplo frío recorre el domo entero Miles de voces débiles empiezan bajo la ancha bóveda Un canto hermoso y dulce - que suena endurmeciendo.
Posó el recién llegado una mirada ávida en la tapia del corral, y como si su mirada tuviese algo de mágicamente evocadora, apareció por encima del muro el torso arrogante de Rosario.
-Humanismo mágico del Renacimiento: El hombre cree en poder manejar el mundo mágicamente y conquistarlo con economías mercantilistas que prostituyen a sabios y artistas como cortesanos; sirvientes del “gusto” del señor.
Y esto que estamos anunciando hoy, que viene siendo nada más ni nada menos que lo que venimos haciendo desde el año 2003, porque no se llega, en un país que estuvo asolado por el 25 por ciento de desocupación, a punto de desintegrarse sus instituciones, no se llega a esto mágicamente.
Súbitamente la inmensidad atlántica pareció inflamarse en rojo de piedra, el rojo subió por los flancos del "Caballo Verde", bajó a los puentes; los negros parecían diablos hacinados en una caldera, las pirámides de plátanos irradiaban una atmósfera bermeja y la isla de Fernando Poo, ennegrecida en un juego de contraluces, en este fondo de fuego, quedó reteñida de violeta. Mágicamente sus valles aparecieron cargados de brumas violetas, sus montes tallados en bloques de terciopelo violeta, y de pronto, por el rostro del noble anciano, rodaron dos lágrimas, a las que el reflejo del Atlántico rojo dio apariencias de lágrimas de sangre.
Los cuernos de caza sonaban como siempre, el esplendor de las luces irradiaba como una tenue luz de luna a través de las ventanas, iluminando alrededor mágicamente los árboles y las flores cercanas, mientras todo el resto del paraje luchaba en la tormenta y la oscuridad.