los Libertinos

Libertinos, los

 
filos. Movimiento filosófico europeo que abarca los ss. XVI-XVIII, y que constituía en esencia un rechazo a la autoridad de la Iglesia, pero sin disponer de una codificación clara.
Ejemplos ?
Mientras tanto, el obispo no estaba ocioso; chupaba por turno los agujeros de los culos divinos de Colomba y de Sofía, pero fatigado sin duda por algunos ejercicios nocturnos, no dio señales de vida, y como todos los libertinos a quienes el capricho y la saciedad vuelven injustos, se encolerizó contra las dos deliciosas niñas por faltas cometidas por su débil naturaleza.
Todos los clientes de la Fournier siguieron siéndolo, y tuve la habilidad de atraer aún a otros, tanto por la limpieza de mis aposentos como por la excesiva sumisión de mis pupilas a todos los caprichos de los libertinos y por la feliz elección de mis individuos.
9 Levantáronse entonces unos de la sinagoga que se llama de los Libertinos, y Cireneos, y Alejandrinos, y de los de Cilicia, y de Asia, disputando con Esteban.
La segunda cena estaba consagrada a las muchachas de buen tono que, obligadas a renunciar a su orgulloso lujo y a la insolencia ordinaria de su comportamiento, eran obligadas debido a las sumas recibidas, a entregarse a los caprichos más irregulares, y hasta a los ultrajes, de los libertinos.
Los misántropos descubrieron tesoros en sus almas ardientes y sombrías; los pensadores aprendieron a tallar en silencio el diamante de la conciencia; los artistas pintaron la aurora, y levantaron bosques de piedra para solaz de los santos, y desencadenaron huracanes de melodías para cantar el triunfo místico; los libertinos inventaron la respetuosa galantería, y los soldados el honor.
Las campanas comenzaron a tocar rogativas por orden del muy católico Restaurador, quien parece no las tenía todas consigo. Los libertinos, los incrédulos, es decir, los unitarios, empezaron a amedrentarse al ver tanta cara compungida, oír tanta batahola de imprecaciones.
Una lectura semiótica interpretará sin duda todo esto como amarillismos incólumes que cotidianamente se precian, se aprecian o se desprecian en los libertinos medios de difusión masiva de la incomunicación y la desinformación.
Aquella noche es expuesta Mimí al furor de los libertinos; primero es azotada por los cuatro, luego cada uno le arranca un diente, le cortan cuatro dedos (uno cada uno), le queman los muslos por delante y por atrás en cuatro lugares, el duque le machaca una teta hasta dejarla toda magullada mientras penetra en el trasero de Gitón.
Pero, y véase lo que es el maldito espíritu de los libertinos, cuando se analiza aquella falta prodigiosa, adivina, oh lector, lo que era: se trataba de que desgraciadamente se había puesto de frente cuando se le pedía el trasero, y estas faltas no se perdonan.
A sí propios se despedazaron en los templos, y bañados en su propia sangre y mortales heridas, imploraron el favor de sus mentidas deidades; si alguno tiene lugar de ver lo que hacen y lo que padecen, advertirá acciones tan indecentes e impropias de los honestos, tan indignas de los libertinos, tan desemejantes y contrarias a las de los cuerdos y sensatos, que no dudaría decir que están dementes y furiosos si fueran menos en número; pero ahora la numerosa multitud de fanáticos sirve para que los tengan por juiciosos.» Pues lo que insinúa que pasa en el mismo Capitolio, y lo que, sin miedo alguno, reprende severamente, ¿quién creerá que lo ejecutan, sino personas que escarnecen de ello o que están furiosas?
En las ciudades se crearán distintos emplazamientos sanos, espaciosos, cuidadosamente amueblados y seguros en todos sus puntos; ahí, todos los sexos, todas las edades, todas las criaturas, serán ofrendados a los caprichos de los libertinos que vayan a gozar, y la subordinación más completa será la regla de los individuos presentados; la negativa más leve será castigada al punto, a capricho de quien la haya sufrido.
No hablaré de estos globos de carne: sabéis tan bien como yo que los llaman indistintamente pechos, senos, tetas; su uso es de gran virtud en el placer; un amante los tiene ante los ojos cuando goza; los acaricia, los palpa, algunos incluso hacen de ellos la sede del goce y, anidando su miembro entre los dos montes de Venus, que la mujer cierra y comprime sobre ese miembro, al cabo de unos pocos movimientos algunos hombres logran derramar ahí el bálsamo delicioso de la vida, derrame que constituye la mayor dicha de los libertinos...