lona


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lona

(Del ant. olona < Olonne, ciudad francesa.)
1. s. f. TEXTIL Tela fuerte de algodón o cáñamo empleada para velas de navío, toldos u otras cosas el viento sacudía violentamente la lona de la tienda de campaña.
2. DEPORTES Suelo donde se realizan competiciones de boxeo, lucha libre y otros deportes el púgil cayó en la lona.
3. Argent. Pieza rectangular de tela gruesa que se emplea en actividades al aire libre.
4. besar la lona DEPORTES Caer derrotado un boxeador.
5. irse, mandar o tirar lona Argent. Perder el dinero o la hacienda. arruinarse

lona

 
f. Tejido grueso de algodón usado para toldos, encerados y velas.

lona

('lona)
sustantivo femenino
1. tela resistente e impermeable usada para la confección de tiendas de campaña y velas montar un tienda de lona
2. deporte superficie sobre la que se practica boxeo o lucha libre El campeón cayó a la lona.
Sinónimos
Traducciones

lona

celtovina, plátno

lona

lærred, presenningsstof

lona

öljykangas, öljykankainen suojapeite

lona

cerada, platno

lona

キャンバス, タール塗り防水布

lona

방수 시트, 캔버스

lona

kanvas, presenning

lona

ผ้าใบอาบน้ำมันใช้ทำผ้าคลุมกันฝน, ผ้าหนาและหยาบใช้วาดภาพ

lona

vải bạt, vải dầu

lona

帆布

lona

בד

lona

1 SF (= tejido) → canvas (Náut) → sailcloth; (= arpillera) → sackcloth
la lona (Dep) → the canvas, the ring
estar en la lona (Andes, Caribe) → to be broke

lona

2 ADJ INV (Cono Sur) estar lonato be knackered, be worn out
Ejemplos ?
La noche era buena; noche de verano, con estrellas a granel y un vientecillo fresco algo irregular, que tan pronto hinchaba la gran vela latina, hasta hacer gemir el mástil, como cesaba de soplar, cayendo desmayada la inmensa lona con ruidoso aleteo.
Las puntas de los mástiles convidan centellas, la lona se muestra indócil, la madera cruje y el buque se ladea sobre las ondas como si fuera un sombrero de brigadier puesto sobre la oreja del mar irritado.
Una racha de lluvia y granizo nos azotó por la proa y se llevó la lona del toldo que pasó rozándome por encima de la cabeza como alas de un gigantesco petrel, el pájaro mensajero de la tempestad.
Con gran prisa puso fin a los últimos aprestos, e impaciente por comprobar lo que había de verdad en aquel asunto, cogió los remos y abandonó el cuarto seguido de Rosalía, que llevaba en un saco de lona los avíos de pesca y la cuerda del espinel.
El capitán, con sombrero de palma y traje blanco, se paseaba en la toldilla: Algunos marineros dormitaban echados a la banda de estribor, que el aparejo dejaba en sombra, y dbs jarochos que habían embarcado en San Juan de Tuxtlan juga-ban al parar sentados bajo un toldo de lona levantado a popa.
Si a mí me traga la mar, no se traga más que una quilla que está pidiendo a voces que la carenen. Y el viejo empezó a despojarse rápidamente de su chaqueta de lona.
Usando un suave sombrero gris verdoso de fieltro, vestidos con una camisa de franela de cuello amplio, y unos pantalones anchos, calzados con zapatos de cuero y polainas altas de lona, por lo general tienen muy buena presencia.
La luna en el mar riela, en la lona gime el viento, y alza en blando movimiento olas de plata y azul; y ve el capitán pirata, cantando alegre en la popa, Asia a un lado, al otro Europa, y allá a su frente Estambul: «Navega, velero mío, sin temor, que ni enemigo navío ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.
La luz de peligro no estaba todavía encendida. Junto al poste había sido construido, con madera y una lona, un pequeño armazón muy bajo, enteramente nuevo para mí.
Entonces me gustaba deambular por la costanera, delante de los cafés y los hoteles, observando las diversas siluetas de marineros y demás gentes sentadas bajo los toldos de lona, en torno a los veladores blancos, con sus jarras de metal llenas de cerveza.
El aguardó la hora alta, en que el cuerpo se agiganta y los ojos se inundan de llanto, y de embriaguez el pecho, y se hincha la vela de la vida, como lona de barco, a vientos desconocidos, y se anda naturalmente a paso de monte.
Tributo.- Por la tasación ultima que hizo la Audiencia de Quito en 7 de Septiembre de 1584/ paga cada indio tributario 22 reales y una manta de algodón, que llaman lona, de a doce varas, que se vende por cuatro pesos, y una fanega de maíz que vale cuatro reales, y dos aves de Castilla, hembra y macho, que valen a dos reales, de manera que vale todo 74 reales.