locutorio


También se encuentra en: Sinónimos.

locutorio

(Derivado del lat. loqui, hablar.)
1. s. m. Habitación o espacio, normalmente separado por una reja, desde donde los visitantes de religiosos de clausura o de presos pueden comunicarse con éstos. libratorio, parlatorio
2. TELECOMUNICACIONES Establecimiento donde hay varias cabinas de teléfono para uso público. centralita
3. Cabina o departamento donde hay un teléfono público el locutorio está junto al baño.
4. AUDIOVISUALES Local acondicionado convenientemente para realizar emisiones radiofónicas la luz roja del locutorio indica que estamos en el aire .

locutorio

 
m. Departamento dividido comúnmente por una reja, donde reciben las visitas las monjas y los penados.
Departamento en el que hay teléfonos para uso público.

locutorio

(loku'toɾjo)
sustantivo masculino
1. teléfono local que dispone de una serie de cabinas de teléfono públicas Ahora puedes conectarte a Internet en el locutorio del barrio.
2. radio estudio de una radio donde se realizan sus programas Los niños conocieron el locutorio de la radio del pueblo.
3. sala de un convento o cárcel donde los internos reciben visitas La monja nos recibió en el locutorio.
Sinónimos

locutorio

sustantivo masculino
1 libratorio, parlatorio.
Libratorio es el que se utiliza en los conventos de monjas.
2 cabina.
De teléfono.

locutorio:

garitacarlinga, compartimiento, cabina, cuartucho, habitáculo, cámara,
Traducciones

locutorio

parlatorio

locutorio

SM
2. (para visitas) [de cárcel] → visiting room (Rel) → parlour, parlor (EEUU)
3. locutorio radiofónicostudio
Ejemplos ?
Antonio Giner, donde se pueden encontrar bares, entidades financieras como Bancaja, Banesto, La Caixa, un supermercado de la cadena Mercadona, agencias de viajes, Óptica (Martí Ópticos-Zasvisión), locutorio, estanco y quiosco de prensa, entre otros.
A esta estructura fundamental se añadía la parte del scriptorium, el huerto, la enfermería, el locutorio y a veces, establos, lagares, molinos, talleres, etc.
La mano elegante, transparente al regio sol que atravesaba los hierros y derramaba calor y vida en el locutorio, señaló al Cristo resignado, sufridor, de abiertos brazos sobre el leño.
Dentro de su cerebro surgían escenas que no eran del todo inventadas, pues procedían de sermones escuchados a retazos, de ideas recogidas aquí y allí, de alguna conversación suelta, de algún «Nacimiento» exhibido en el locutorio de las monjitas para regocijo de los pilletes del barrio.
Él esperaba ya en el locutorio, salita limpia, esterada, enjalbegada, amueblada con bancos de madera, sillas de paja y dos fraileros.
Resultó que el superior se acercó por azar hasta el locutorio, y que el hermano Anselmo le dijo: ─ Salí de este convento hace apenas algunas horas para ir a pasearme, como es habitual, con el permiso de nuestro prior, por nuestro bosque.
Constituyose un día el provisor en el locutorio del monasterio, y entre él, que aconsejaba a la rebelde volviese al domicilio conyugal, y la traviesa limeña se entabló este diálogo: -Dígame con franqueza, señor provisor, ¿tengo yo cara de papilla?
Cuando bajaba por los castañares de Bérriz, oí los piadosos cánticos que alzaban en el coro las monjas de un convento de Santa Clara, escondido entre el frondoso ramaje de aquellas arboledas; y deseando descansar un poco, y no seguir mi jornada sin saludar a aquellas piadosas y sencillas siervas de Dios, que siempre habían acogido mi visita con alegría y bondad entrañables, me dirigí al locutorio del convento.
¿Su época de colegio, donde permanecía encerrado entre aquellas altas paredes solo en medio de sus compañeros más ricos o más adelantados que él en sus clases, a quienes hacía reír con su acento, que se burlaban de su atuendo, y cuyas mamás venían al locutorio con pasteles en sus manguitos?
¡Algún diablo o ángel mío la engañó! pues cuando me vi con ella en el locutorio, luego me prometí que me lo echara para peras. Solo podrá estar quejosa vuesa merced de las misas que no hice dar a aquel fraile.
Hizo reparo en ello por delante su confesor, gilito penetrante, por su grande experiencia en el asunto, y, conociendo al punto que estaban fecundadas las esposas a Cristo consagradas, mandó que a toda priesa bajase al locutorio la abadesa.
e Y luego las dos comienzan el relato al mismo tiempo: Habían oído un sermón en la Catedral: habían pasado por el Convento de las Carmelitas para preguntar por la Madre Superiora que estaba enferma: Habían velado al Santísimo. Aquí la Princesa interrumpió: -¿Y cómo sigue la Madre Superiora? -Todavía no baja al locutorio. -¿A quién habéis visto?