llovido

llovido, a

s. Polizón de una embarcación.
Traducciones

llovido

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Ejemplos ?
Ya reposada, arrastrose de nuevo. La noche anterior había llovido y se había llenado de agua la juntura de dos ladrillos. La limaza creyó hallarse ante el Tajo, cuya corriente había ponderado el maestro, admiró el caudaloso río, y al pasarlo convenciose de que era un animal privilegiado, pues su cuerpo llegó a la opuesta orilla cuando aún se apoyaba en la otra.
¿Creería, si se lo jurasen, que erais, entre tanto barro y azotadas, como vais, por la cellisca, las más mimadas flores del hermoso jardín de la Montaña!» Si al llegar a la población no había llovido ni cabía temor de que lloviera ya, hacía alto la comitiva en la Alameda chica, o en el Muelle, frente al Suizo; y en cualquiera de estos dos sitios continuaba la danza hasta las once...
Aquel señor, porque ya era un señor como de treinta y ocho a cuarenta años, la quería, sí, la quería, bien segura estaba, desde que Elisa recordaba tener malicia para pensar en tales cosas; antes de vestirse ella de largo ya la admiraba él de lejos, y tenía presente lo pálido que se había puesto la primera vez que la había visto arrastrando cola, grave y modesta al lado de su madre. Y ya había llovido desde entonces.
¡Ea!, Periquillo entra con el permiso del amo, que es muy condescendiente en esto de dar convites a sus contertulios cuando, sin haber echado mano a la gran gaveta, se le entra el bien de Dios por la puerta como llovido del cielo.
Desde su cama se divisaban árboles, flores y una fuente. Había llovido, y en las hojas de los tilos brillaban algunas gotas de agua.
Han llovido sobre mis costillas muchísimos palos de la autoridad por prenunciamiento contra el mandato constituido no según mis indicaciones, y la cárcel me conoce mucho por delitos al respetive.
El buen compañero había robado uno de los caballos del quintero, y por hacernos un servicio se había puesto en camino por entre barriales espantosos, pues los últimos días había llovido copiosamente.
-respondió Josefa-, denantes me vivían mis padres; pero ende que me faltó mi madre me han llovido desdichas y no tengo arrimo ni calor de nadie; asina es que dice bien el cante: ::Murió mi madre, ¡ay de mí!
Era por estremo hermosa, y el silencio, la soledad, la ocasión, despertaron en mí un deseo más atrevido que honesto; y, sin ponerme a hacer discretos discursos, cerré tras mí la puerta, y, llegándome a ella, la desperté; y, teniéndola asida fuertemente, le dije: Vuesa merced, señora mía, no grite, que las voces que diere serán pregoneras de su deshonra: nadie me ha visto entrar en este aposento; que mi suerte, para que la tenga bonísima en gozaros, ha llovido sueño en todos vuestros criados, y cuando ellos acudan a vuestras voces no podrán más que quitarme la vida, y esto ha de ser en vuestro mismos brazos, y no por mi muerte dejará de quedar en opinión vuestra fama .
Que cierto Señor es cosa digna de consideración ver, que espacio de ocho leguas, poco más o menos, que hay de llano de la Costa a la Sierra por una cordillera de más de mil leguas, jamás haya llovido, y que en las sierras llueva cada día.
Había llovido fuerte allá por las montañas de Teruel: el río arrojaba en el mar su agua arcillosa fría, y todo el golfo teñíase de un amarillo rabioso, que a lo lejos debilitábase hasta tomar tonos de rosa.
La madre de Clara llevando en sus brazos al desventurado niño que yace bajo esas ondas, se encerró con nosotros en la cisterna o aljibe de la casa, que era profundísimo y estaba seco a causa de no haber llovido hacía muchos meses.