llorona


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llorona

1. s. f. Mujer a quien se pagaba para que llorase en los entierros. plañidera
2. s. f. pl. Argent., Urug. EQUITACIÓN Espuelas grandes, nazarenas.

llorona

 
f. Plañidera.
(Amér.) Espuela grande vaquera.
Sinónimos

llorona

sustantivo femenino
Traducciones

llorona

SF
1. (= plañidera) → hired mourner
2. (Méx) spectre of a wailing woman who wanders the streets
3. (Cono Sur) (= llanto) le dio la lloronashe got all weepy
4. (Andes, Cono Sur) lloronaslarge spurs
Ejemplos ?
Y las lágrimas volvían a cortar la voz del orador. Para hablar con verdad, la oratoria del Manco tenía más de meliflua y llorona que de ardiente y bélica.
Entonces La Nina de los Peines se levantó como una loca, tronchada igual que una llorona medieval, y se bebió de un trago un gran vaso de cazalla como fuego, y se sentó a cantar sin voz, sin aliento, sin matices, con la garganta abrasada, pero...
-¿Cómo?... Te divertiré contándote cuentos como a una niña llorona. Sofía y Sara se fueron a recostar contra la media puerta de la sala que daba a la plaza del pueblo.
Supongo que una visita no ha de ser eterna, y que alguien ha de dar ejemplo en lo de tomar el camino de la puerta, y que no hay ofensa a Dios ni al prójimo en llamarse Estatira. En cada noche recibía la llorona una peseta columnaria y un bollo de chocolate.
Todavía están sus metates, sus ollas, y otros tiliches. V Por las noches se le ve salir como la llorona toda vestida de blanco espantando a las personas.
No bien fallecía prójimo que dejase hacienda con qué pagar un decente funeral, cuando el albacea y deudos se echaban por esas calles en busca de la llorona de más fama, la cual se encargaba de contratar a las comadres que la habían de acompañar.
Porque ya habrá observado que yo no soy llorona...; razón por la cual en su retrato de las Angustias sobra aquello de las lágrimas de cocodrilo...
En Lima misma, como quien dice en el cogollitc de la civilización, tuvimos hasta que entró la patria la exhibición de la Llorona de Viernes Santo, de la Muerte car- can del Calvario.
Le duele acampar en lo vivido. Su melancolía no es sonaja llorona de lazo tendido sobre el anca. Nace del pucho de porvenir, de lo que espera aún, del camino que presume demasiado corto...
Desde la historia del indio triste hasta la Mulata de Córdoba; del Callejón del muerto hasta la calle de Don Juan Manuel; de la mujer herrada por traidora hasta la Llorona que… A mí me divertían mucho, porque nunca las creí; no me daban miedo cuando mi bisa las contaba, aunque a decir verdad, a veces en las noches… ¡Ay, pero para qué recordar!
Pero entre todas las plañidoras había una que era la categoría, el non plus ultra del género, y que sólo se dignaba asistir a entierro de virrey, de obispos o personajes muy encumbrados. Distinguíase con el título de la llorona del Viernes Santo.
sí como el arzobispo Las Heras prohibió que en la procesión de Viernes Santo que hacían los mercenarios saliese la llorona, así por los años de 1517 el alcalde del Cabildo de Lima comunicó orden a los curas de las parroquias para que en las procesiones de Cuasimodo y Corpus no hubiese tarasca, diablos, gigantes; papahuevos ni otras mojigangas.