llegar a las manos

Traducciones

llegar a las manos

venire alle mani
Ejemplos ?
En el siglo XX el cello llega a Estados Unidos donde es adquirido por filántropos y coleccionistas para finalmente llegar a las manos de un importante compositor llamado Philip Glass, quien compuso una serie de piezas musicales como homenaje al instrumento.
Ambos discutieron por quedarse con el pequeño, o más bien por apoderarse de la rica túnica que vestía. Para evitar llegar a las manos se dirigieron al palacio de Cerción, para que dispusiera quién se quedaba con el niño.
en 1999 para finalmente llegar a las manos de la Fundació Abertis quien en el año 2001 empieza lo que seria la reconstrucción final del castillo para dejarlo en el estado actual.
La tapa de la caja del CD consta esencialmente de un dibujo compuesto de una hoja de daga, de la cual surge como un mango un torso humano con vestido liso, con mangas que se amplían al llegar a las manos casi esqueléticas.
La epístola tardó más de treinta días en llegar a las manos del polémico Omar, quien estaba ocupado para ese entonces en sus conquistas y en la redacción escrita del Corán.
En este sentido, un canal de distribución está constituido por una serie de empresas y/o personas que facilitan la circulación del producto elaborado hasta llegar a las manos del comprador o usuario y que se denominan genéricamente intermediarios.
Este cuerpo no participaba de ningún ejercicio militar, pues se formó con la previsión de: no debe por lo tanto obrar sino en la precisa ocasión de llegar a las manos.
Creó tres tarjetas de visita y las dio a tres personas diferentes, que a su vez iban pasando sus tarjetas de visita hasta llegar a las manos de una persona que le quería contratar.
Los habitantes de dichos barrios acabaron pidiéndose perdón antes de llegar a las manos y por eso se conmemora esta fecha en la octava del Corpus (ocho días después de celebrar el Corpus).
Los más osados podían -cuando aún era permitido- salir y caminar sobre los brazos hasta llegar a las manos y abrazados, al dedo pulgar, contemplar el horizonte.
Cuando dos rivales se enfrentaban trovando coplas durante el baile, la tensión podía ir subiendo de tono hasta llegar a las manos.
Se propuso por lo menos que ella supiera de él y confió sus escritos a los caballeros que partían a Tierra Santa y les hacía prometer que los harían llegar a las manos de Melisenda.